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Poderío en el interior azulgrana

El Baskonia se lleva el primer partido de la serie ante el Joventut gracias al físico y la desbordante energía de Diakite y Omoruyi en el tramo final

Poderío en el interior azulgranaPilar Barco

El Baskonia logró una sufrida victoria ante el Joventut Badalona (85-71) en el primer partido de los cuartos de final del play off de la Liga ACB. Pese al resultado final de 14 puntos por encima de sus rivales, lo cierto es que el duelo no fue ni mucho menos un paseo para los gasteiztarras. Sin embargo, sí que hubo un factor diferencial que decantó la balanza a favor azulgranas: el poderío en el juego interior.

Jugadores como Mamadi Diakite, Jesse Edwards o Eugene Omoruyi, entre otros, completaron una gran actuación tanto bajo la canasta propia como amenazando el aro de la escuadra catalana. La pausa implantada por Ricky Rubio, que por momentos logró controlar el partido para hacer jugar a los suyos como quiso, se contarrestó en el último cuarto con la energía y velocidad de los pupilos de Paolo Galbiati.

En un día en el que TLC o Forrest no se encontraban cómodos sobre el parqué, tuvieron que salir los interiores del Baskonia a sacar las castañas del fuego para lograr la primera victoria de la serie. Diakite, que durante la primera parte estuvo un tanto fuera del encuentro tras un encontronazo con Hanga, se fue envalentonando y creciendo a pasos agigantados en la segunda parte del partido.

El pívot guineano firmó otro recital de tapones (2), rebotes capturados (4) y puntos (10), que le auparon hasta los 14 créditos de valoración, una cifra que tan solo Omoruyi, otro de los mejores en la cancha, pudo superar con sus 17 puntos para ser MVP.

El físico, clave

El duelo entró al último cuarto con la mínima ventaja para el Joventut de 59-60 en el marcador. Fue entonces cuando un partido que había estado muy parejo en los tres primeros cuartos, se desequilibró por completo. Un mate de Omoruyi para colocar el 68-64, que levantó a toda la afición de su asiento, fue el comienzo del recital final del Baskonia.

Los jugadores de Galbiati llegaron con muchas más piernas a los últimos minutos. Esta situación, sumada al acierto de los hombres del interior, fue determinante para que la victoria se quedase en el Buesa. Tanto el técnico italiano como Dani Miret coincidieron en la rueda de prensa en que el desgaste de unos y el físico de otros decantó el partido al final.

Lo cierto es que a los jugadores verdinegros –esta vez de blanco– se les vio muy cansados en el tramo final. Corazón no les faltaba, eso seguro, pero la cabeza y las piernas ya no estaban para muchos trotes más. El desacierto de Simon Birgander bajo el aro rival, o la desaparición por completo del partido de Michael Ruzic, dejaron en evidencia el juego interior de un Joventut que ya de por sí cuenta con la delicadísima baja de Ante Tomic en esa demarcación.

Además, cabe destacar que Galbiati parece confiar en el mismo bloque en el interior para este final de curso, ya que jugadores como Tadas o Frisch no tuvieron casi oportunidades. El francés tan solo disputó el último minuto y el lituano no jugó.