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Kosner Baskonia 88-86 Dreamland Gran Canaria

Forrest decide una igualada batalla ante el Gran Canaria

El Kosner Baskonia sufre ante un combativo conjunto amarillo, remonta en la segunda parte y se impone a siete segundos del final con un dos más uno del base norteamericano

Forrest decide una igualada batalla ante el Gran CanariaJorge Muñoz

El Kosner Baskonia superó al Dreamland Gran Canaria y estiró su racha a ocho victorias consecutivas. Eso sí, para ello tuvo que sufrir mucho más de lo esperado ante un rival muy combativo y enérgico, que llevó a los azulgranas al límite y obligó a Forrest a anotar un espectacular dos más uno para decidir el partido a siete segundos del final.

El Gran Canaria, con la energía inyectada por la llegada al banquillo de un Néstor García muy activo en la banda toda la cita, entró mejor al partido que el quinteto local formado por Forrest, Villar, Radzevicius, Omoruyi y Edwards. Los canarios apretaron en defensa, le imprimieron un ritmo intenso al duelo y abrieron el choque con un rápido parcial de 0-8 comandado por la dupla interior Metu-Tobey, encargada de anotar los 15 primeros puntos visitantes.

Con fluidez a la hora de correr la cancha y el acierto exterior que no tuvo un Baskonia espeso en ataque tanto con su primera como con su segunda unidad, los visitantes llegaron a manejar una renta de 11 puntos con el 7-18 a los nueve minutos de juego. Ni siquiera la entrada de Kurucs a cancha en su regreso de lesión sirvió para igualar la intensidad del Gran Canaria, que dejó a los vitorianos en sólo diez puntos en el primer parcial.

Si en el arranque fueron Tobey y Metu los referentes del Gran Canaria, Wong asumió la responsabilidad en el lado visitante en el comienzo del segundo cuarto. El norteamericano fue el encargado de colocar una diferencia máxima de 15 puntos con el 10-25, momento delicado que el Baskonia logró paliar con un triple de Radzevicius y una bandeja de Simmons.

Ante la falta de ideas y de frescura de piernas en ataque para romper la férrea defensa visitante, el Baskonia recurrió a las acciones individuales de Luwawu-Cabarrot, acudiendo constantemente a la línea de tiros libres, para equilibrar el duelo con Wong. De esta manera, el resultado se estabilizó en esos alrededor de diez puntos de diferencia, que fueron finalmente siete al descanso (33-40) después de que el Baskonia alcanzara unos guarismos anotadores más lógicos y minimizara unos daños que perfectamente podrían haber sido mayores por lo visto en la cancha.

Reacción tras el descanso

Siete puntos era una distancia corta para la capacidad anotadora del Baskonia y así quedó demostrado al regreso de los vestuarios. Con los ajustes de Galbiati en el quinteto introduciendo a Simmons, Kurucs y Diakite en lugar de Forrest, Omoruyi y Edwards, los alaveses salieron con varias marchas más y, después de que Kurucs abriera la lata desde el triple, Radzevicius y Diakite sumaron dos dianas más desde fuera para adelantar a los azulgranas por primera vez en el partido con el 45-44 (min. 23).

Metu y Tobey estuvieron mejor contenidos por Kurucs y Diakite que en el inicio y primero Simmons y después Forrest con sus penetraciones estiraron la diferencia hasta el 55-48. Parecía que el duelo comenzaba a decantarse del lado vitoriano, pero el Gran Canaria aún no había dicho su última palabra. Ayudado por dos antideportivas infantiles de Omoruyi y Frisch y con Brussino como faro, el conjunto amarillo encadenó un parcial de 2-12 para darle la vuelta al marcador y llegar al cuarto decisivo por delante, aunque por la mínima (63-64).

Ambos equipos quisieron imponer su ley en el arranque del último parcial, cuando se vivieron unos minutos vibrantes de intercambios de canastas constantes con el Baskonia con Simmons y Forrest en cancha y el Gran Canaria intentando castigar la falta de centímetros azulgrana con Metu y Tobey ante Frisch y Kurucs. Un triple de Metu obligó a Galbiati a parar el partido con el 72-76. El regreso de Diakite a cancha ayudó al Baskonia a tapar los agujeros por dentro e incluso el guineano se encargó de castigar a Tobey con cinco puntos seguidos aprovechando su movilidad para volver a poner a su equipo por delante (79-78).

Era el momento caliente, el tiempo expiraba y fue Simmons, fantástico durante toda la cita tras superar su esguince, quien dio un golpe que parecía definitivo con un triple y provocando la quinta falta de Tobey (85-80). Sin embargo, un dos más uno de Robertson y una pérdida del propio Simmons revivió al Gran Canaria, que a doce segundos del final le dio la vuelta al marcador con un triple de Robertson en un despiste de Kurucs. Sin embargo, Forrest, discreto hasta entonces, se enfundó la capa de héroe para anotar un espectacular dos más uno cayendo al suelo entre Samar y Metu que luego Wong, sobre la bocina e intimidado por Diakite, no pudo replicar.