Las previsiones se cumplieron en el encuentro entre el Kosner Baskonia y el Valencia Basket, en el que el conjunto gasteiztarra acusó física y mentalmente la resaca de la Copa del Rey y recibió un severo correctivo por parte de los hombres de Pedro Martínez. Una abultada derrota, en cualquier caso, que no tendrá trascendencia deportiva –en la Euroliga los alaveses sólo se juegan ya compensaciones económicas– ni tampoco moral, ya que el compromiso fue igualmente una fiesta para rendir homenaje a los campeones y la afición entendió el pobre desempeño de sus héroes.

Un inicio arrollador de los visitantes, con enorme acierto y una energía muy superior a la de los azulgranas, dejó el duelo sentenciado al descanso y sólo la relajación taronja en la segunda parte evitó que se rompieran cifras históricas de palizas europeas.

Galbiati apostó de inicio por utilizar el mismo quinteto inicial al que recurrió durante la Copa del Rey formado por Forrest, Howard, Radzevicius, Frisch y Diakite, dejando clara su idea de intentar competir el encuentro a pesar de los pocos alicientes en la Euroliga para los vitorianos y del cansancio acumulado del torneo del KO y de las celebraciones de los últimos días.

Baskonia paga la resaca por el título de Copa Europa Press

El Valencia Basket, metido de lleno en la batalla de la zona noble de la clasificación, entró en la cancha con la idea de sacar partido del contexto del encuentro y hacer daño a los vitorianos imprimiendo un ritmo muy alto y siendo agresivos en ataque.

Los vitorianos aguantaron hasta el 4-7 con Diakite, único interior disponible junto a Omoruyi, como principal argumento recogiendo rebotes y generando acciones ofensivas para sus compañeros, pero el choque no tardó en romperse. Los locales, que entraron pronto en bonus al cometer faltas por llegar tarde a las acciones defensivas, no lograron igualar la intensidad de su rival y quedaron pronto descolgados.

Los hombres de Pedro Martínez, sacando ventaja también de su mayor altura y energía bajo los aros para dominar el rebote, colocaron al término del primer cuarto un abultado 16-35 que decantaba el choque del lado de los taronja y que presagiaba una noche apacible para los visitantes.

Simmons y Nowell, más frescos tras no participar en la Copa, dieron algo de claridad al Baskonia durante unos minutos en los que ambos equipos se intercambiaron golpes y la distancia se redujo ligeramente con el 24-40, pero la diferencia en cuanto a precisión en los ataques, el tiro y los pases siguió siendo abismal entre los dos equipos.

Una serie de triples de Key, Costello, Montero, y Puerto volvió a disparar la diferencia en el tramo final de la primera parte, alcanzando la máxima hasta entonces de 33 puntos de renta taronja con el 35-68 que reflejaba el marcador y que dejaba el duelo ya sentenciado con aún 20 minutos por disputarse.

El Valencia Basket, a pesar de la situación, fue profesional y no soltó el pie del acelerador en ningún momento, consciente de la oportunidad de mejorar su average y de sacudirse el mal sabor de boca de su dolorosa eliminación copera en casa cuando tenía la semifinal ganada contra el Real Madrid.

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Las mejores imágenes del Kosner Baskonia-Valencia Basket Alex Larretxi

Debut europeo de Bol

A pesar de tener ya el duelo perdido, Galbiati siguió apostando por competir el partido y mantuvo en cancha a sus principales jugadores, que en el tercer cuarto dieron una mejor imagen ante un Valencia Basket al que le costó mantener el mismo nivel de intensidad de la primera parte y terminó por soltar el pie del acelerador.

Luwawu-Cabarrot, ejerciendo como ejemplo e intentando que sus promedios en Euroliga no cayeran en picado, tiró de orgullo para comandar el ataque azulgrana y al menos competir un parcial que se llevó igualmente el Valencia Basket por 23-25.

En el último cuarto, más allá de alguna buena acción defensiva y canasta en transición que animó a la grada, el mayor atractivo fue el debut en Euroliga del joven canterano de 17 años Juom Maker Bol, que disputó los dos últimos minutos y medio y, tras intentar dos tiros de corta distancia que no entraron por poco, anotó un triple para redondear la fiesta y, de paso, evitar que el duelo se convirtiera en la peor derrota del Baskonia en casa en su historia europea, que seguirá siendo el 83-113 ante el Maccabi.