Si el Kosner Baskonia quería tener opciones de levantar su séptimo título copero debía asegurarse antes de contar con sus mejores jugadores en un estado de forma propicio. El equipo vitoriano no llegaba a Valencia entre los principales favoritos y la inspiración de sus estrellas debía ser el principal motivo para hacer soñar a la afición baskonista.

Dicho y hecho, Trent Forrest y Luwawu-Cabarrot, entre otros, cumplieron con las expectativas durante todo el torneo y fueron dos pilares fundamentales para lograr el séptimo entorchado. Especialmente, la actuación del base estadounidense fue de sobresaliente a lo largo del fin de semana. El MVP de la competición, otorgado al finalizar la final contra el Real Madrid (89-100), es más que merecido para él.

Forrest se convirtió en el octavo jugador del Baskonia en lograr este galardón a lo largo de la historia. La lista de jugadores en la que desde este domingo él también entra no es ninguna tontería. Joe Arlauckas (1993), Velimir Perasovic (1994), Pablo Laso (1995), Elmer Bennett (1999), Dejan Tomasevic (2002), Pablo Prigioni (2006) y Mirza Teletovic (2009) son los históricos nombres con los que compartirá esta distinción a partir de ahora.

Las actuaciones del de Alabama en cuartos de final ante La Laguna Tenerife y en semifinales frente al Barcelona fueron decisivas para facilitar el pase a la final al conjunto vitoriano. Contra los chicharreros, Forrest firmó 21 puntos, 3 asistencias y 28 de valoración que le convirtieron en el auténtico líder de aquel encuentro.

Lejos de darse por satisfecho con su actuación ante el club canario, el base americano volvió a completar un grandísimo partido en la semifinal ante el Barça. 10 puntos, 8 asistencias, 6 rebotes y 20 de valoración fueron las estadísticas que registró para dar, junto al gran tapón de Diakite y el esfuerzo coral del equipo, el pase al Baskonia a la final. Una final en la que, nuevamente, y pese a tener la gran competencia de Luwawu-Cabarrot y Omoruyi sobre el parqué, volvió a erigirse como el mejor jugador del Baskonia.

Rozando el triple doble dígito

En una final muy tensa ante el Real Madrid, en la que el Baskonia fue en muchos tramos por detrás en el marcador, Forrest volvió a tomar el control del conjunto azulgrana. Participó durante más de 35 minutos, disputando el decisivo y último cuarto por completo. El estadounidense fue clave en cada momento del partido, no hubo ningún minuto en el que no apareciese para incordiar a los jugadores merengues.

Ya en el primer cuarto, evitó con una canasta de dos que el Madrid se fuese por delante en el electrónico (26-26) tras los 10 primeros minutos. En el segundo acto, cuando parecía que los de Sergio Scariolo ponían una marcha más para alejarse en el marcador, volvió a aparecer él. Atacó como un cuchillo la pintura para machacar la canasta frente a Edy Tavares en una jugada para la historia que levantó los aplausos del Roig Arena.

En ese momento el marcador era de 47-41, y el Baskonia logró reducirlo al descanso hasta el 52-47 gracias, en parte, al gran momento de forma de Forrest que el americano pudo trasladar al resto de sus compañeros.

Durante el tercer cuarto el base estadounidense siguió a lo suyo, repartiendo asistencias, capturando rebotes y anotando canastas importantes que sostenían al conjunto vitoriano en el partido. Forrest fue el motor que hizo carburar al Baskonia no solo en la final. Lo hizo durante toda la competición.

Sus números en la final fueron impresionantes y rozó el triple doble dígito con 22 puntos, 11 asistencias y 9 rebotes. Una actuación difícil de mejorar que puso el broche de oro a un torneo de Forrest que pasará a la historia como una de las mejores actuaciones individuales del Baskonia durante una Copa del Rey.

En la recta final del encuentro, con el resultado más apretado que nunca (74-70) forzó un 2+1 que inició un parcial decisivo para el Baskonia. La cosa no se quedó ahí y volvió a forzar minutos más tarde otro 2+1 que puso el marcador en 86-90. Además, en la jugada posterior, logró robar el balón a Tavares para asistir a Howard en el 86-92.

Una actuación que culminó sobre la bocina al anotar dos canastas más que elevaron el marcador hasta el definitivo 89-100. Pese a las grandes actuaciones de TLC con 28 puntos y 5 rebotes o la de Omoruyi con 23 puntos, 3 asistencias y 2 rebotes, la de Forrest volvió a ser la mejor, por tercer día consecutivo, sobre el parqué del Roig Arena. MVP merecido para un jugador que entra a la historia del Baskonia al cortar una sequía de 17 años sin lograr el título copero.

Por último, cabe mencionar que Forrest batió el récord de valoración de un jugador del Baskonia en una final de Copa del Rey con 38 puntos y se quedó a un rebote del primer triple doble dígito en la final.

Ilusionado tras la victoria

Tras el encuentro, el MVP de la Copa de Valencia, manifestó que “estoy ilusionado. Supone un logro enorme para el club y la afición. Enhorabuena a todos los seguidores que han viajado hasta aquí y agradecerles su apoyo”.

“Desde que llegamos en agosto hablamos de conseguir este título. Hemos trabajado muchísimo desde agosto y aquí está el resultado”, apuntó el base norteamericano. Del partido apostilló acerca de la situación de enfrentarse a un pívot de la envergadura de Tavares que “no les teníamos miedo. Nuestro plan de partido era ir a por el aro. Queríamos moverle de su posición natural y esto formaba parte de nuestra idea de partido”.

Considera que es uno de sus mejores partidos. “No sólo se trata de mí, sino que podía haber tres o cuatro jugadores nominados”. En su segunda temporada en Vitoria, el base reconoció que “es difícil acostumbrarse a un nuevo modo de vida, adaptarse al idioma.