El Mundial de baloncesto que vive estos días sus últimos coletazos está confirmando que Achille Polonara, quien fuera uno de los ídolos del Buesa Arena y pieza clave en la conquista del cuarto título liguero del Baskonia en la burbuja de Valencia, no pasa por su mejor momento a nivel baloncestístico ni de confianza ante el aro rival.
El ala-pívot de Ancora, de 31 años, ha puesto este sábado fin a su participación con Italia, finalmente séptima clasificada tras caer ante Eslovenia por 89-85 en el partido que ha supuesto el último baile de un histórico del baloncesto transalpino como Gigi Datome. Y lo ha hecho con unos guarismos a nivel individual bastante decepcionantes: 5,5 puntos, 4,6 rebotes y 1,1 asistencias en casi 20 minutos.
Sin embargo, lo más chocante de su actuación en este evento ha sido su clamoroso desacierto desde la línea del 6,75. Y es que Polonara ha sido incapaz de embocar un mísero triple en el Mundial, habiendo desaprovechado la friolera de 22 intentos.
En la primera fase falló tres triples ante Angola y cuatro ante la República Dominicana y Filipinas, pero su suerte no mejoró en el tramo decisivo del torneo. No en vano, tampoco coló el balón a través de la red en sus tres suspensiones ante Puerto Rico ni tampoco en su solitario intento ante Estados Unidos en el duelo de cuartos de final.
Pues bien, el aciago punto de mira de Polonara ha tenido su continuidad en los partidos valederos para la quinta plaza. Ante Letonia erró el viernes sus tres triples y, por último, este sábado ha fallado sus cuatro lanzamientos desde el 6,75 ante Eslovenia, rival eso sí frente al que ha rubricado su mejor actuación con 13 puntos y 7 rebotes.
Tras su flojo rendimiento en los dos gigantes turcos (Fenerbahce y Efes) y el Zalgiris, el exbaskonista buscará recuperar su crédito a partir de ahora en la Virtus Bolonia a las órdenes de Sergio Scariolo.