Sami Hill, que disputa su tercera temporada en Vitoria, vuelve a ser la líder del Araski gracias a sus números, dirección y carácter, tanto dentro como fuera de la pista. La base canadiense aplaza su decisión de seguir en Vitoria hasta el final de temporada y se centra en ayudar al equipo a conseguir el máximo número de victorias posibles.
Nueva derrota ante el Girona, pero las sensaciones fueron muy buenas y se estuvo cerca de dar la sorpresa.
El equipo luchó hasta el final, pero el Girona es un rival muy duro y es uno de los mejores equipos en la Liga y de Europa. Pudimos aguantar 35 minutos y en ese tiempo hicimos muchas cosas bien, pero nos faltaron esos últimos instantes para rematar todo el buen trabajo. A pesar de la derrota, creo que en ese partido se demostró el potencial que tenemos y ahora necesitamos continuar trabajando y volver a la senda de la victoria cuanto antes.
Ahora llega otro de los mejores equipos de Europa, el Valencia…
Se viene otro partido muy muy duro, pero creo que todos los encuentros en esta Liga son muy difíciles. Al final, los 16 equipos te pueden ganar y tú puedes vencerlos, y el Valencia es un gran reto, pero si trabajamos y creemos en nosotras, todo es posible. Esto es baloncesto y en 40 minutos puede suceder cualquier cosa.
En el tercer cuarto del encuentro ante el Girona rozaron la perfección con una gran defensa ¿Ese es el camino a seguir?
Sí, la defensa es la clave, pero es difícil jugar con esa intensidad durante 40 minutos, porque supone un gran desgaste. Aún así, tenemos 10 jugadoras y podemos rotar y si logramos mantener ese nivel, será posible ganar a cualquier rival. Además, ese es el estilo con el que queremos jugar.
¿Le preocupan mucho el cosechar tantas derrotas?
Es cierto que es difícil entrenar, jugar y no ganar, pero no nos podemos concentrar en este bache, solo podemos pensar en el próximo partido y en ser conscientes de que podemos ganar a cualquiera.
La salvación está en 10 victorias y al final de la primera vuelta tuvieron cinco, pero en descenso, ¿Cómo se gestiona esa situación?
Nosotras queremos ganar más de 10 partidos, pero creo que en este momento no tenemos que pensar en el descenso o en cuántas victorias van a ser necesarias para salvarnos. Ahora solo tenemos que tener en nuestra mente el próximo partido. Si ganamos, bien, y si no vencemos nos tocará seguir trabajando duro hasta conseguirlo.
¿Notan presión al jugar sabiendo que el equipo está en descenso?
No, no le damos muchas vueltas. Es cierto que a nadie le gusta estar en esta situación, pero estamos en enero y tenemos cinco victorias, y aún queda mucho por jugar
El equipo empezó muy bien la temporada y se ha ido diluyendo, ¿Qué ha sucedido?
La verdad es que después de los primeros dos partidos, la sensación era muy buena y todo el mundo comenzó a hablar que si la Copa, que si play offs, pero todas sabíamos que esta liga no es fácil. También hay que tener en cuenta que después de los dos primeros encuentros sufrimos las lesiones de Morro y Dembele y eso cortó bastante nuestra progresión como equipo.
Aunque las victorias no lleguen, ahora da la sensación de que el equipo tiene más regularidad.
Sí, y no es casualidad, ya que no pudimos contar con ellas en algunos encuentros y eso nos puso las cosas difíciles, tanto en los partidos como para crecer como equipo. Es difícil cuando la plantilla no está al completo, pero en este el último mes hemos recuperado esas buenas sensaciones, y a pesar del calendario y las derrotas, estamos progresando.
Aunque se estén quitando a los rivales más duros ahora, el calendario no está siendo nada fácil de sobrellevar…
Está siendo duro enfrentarse contra los mejores como Zaragoza, Jairis, Girona y ahora Valencia, pero estamos jugando mucho mejor y creo que las victorias llegarán.
Me centro en su figura y es que a pesar de las derrotas, usted está en un gran momento de forma.
Tengo mucha confianza en la pista, pero es gracias a todo el equipo, tanto a mis compañeras como a los entrenadores. Ellos confían mucho en mí y estoy contenta, pero quiero ganar. Al final, yo quiero hacer todo lo que esté en mi mano para ayudar al equipo a vencer.
Le vemos combinar minutos de base, escolta e incluso en la posición de tres, ¿Dónde se encuentra más cómoda?
Estoy muy cómoda en ambas posiciones, pero son distintas. Lógicamente tengo más facilidades para anotar cuando juego de dos o de tres, porque cuando ejerzo de base hay que romper la presión, está la dirección del equipo, entre otras tareas, pero me gustan las dos posiciones. Yo siempre lo doy todo para ayudar al equipo en donde sea.
¿Cómo se siente al ser la líder y capitana del Araski?
Llevó ya tres años en Vitoria y estoy muy contenta. Le tengo mucho cariño al club. Al final cuando estoy en un lugar más de un año, ya no es un equipo, es una casa, y eso es gracias a mis compañeras, entrenadores y afición. Todos ellos hacen que con el tiempo se hayan convertido en mi familia. Respecto al rol de capitana, Montse y yo lo llevamos muy bien y nos gusta ese papel. Además, en la selección también he ejercido de capitana y aunque es difícil, me gusta, y para mí serlo aquí, en el Araski es un honor.
Se le ve muy feliz y muy bien adaptada a la ciudad.
Estoy muy feliz aquí. Tener compañeras como Montse y Maider que llevamos jugando dos y tres años juntos, ayuda mucho. Fuera del baloncesto, también hacemos planes fuera de la pista y ese buen ambiente del vestuario ayuda a estar muy cómoda aquí. Además, me encanta Vitoria, es una ciudad muy bonita.
Bien podríamos decir que eres vitoriana de adopción.
Sí (risas). La verdad es que la siento como mi ciudad y el día de mañana si vuelvo en diez o treinta años, siempre la sentiré como mi casa, y sé que la gente me recibirá de nuevo con una sonrisa, y estoy muy emocionada por ello.
¿Le gustaría continuar en Vitoria algún año más?
Me encanta todo, el club, las entrenadoras, mi equipo, la ciudad, pero siempre digo lo mismo que al final de la temporada siempre necesito un poco de tiempo para pensar y relajarme. Me encanta todo sobre el Araski y Vitoria, y estoy muy feliz aquí, y al final de la temporada ya se hablará.