En la última emisión del programa ‘Equipo de investigación’ de La Sexta, emitida este fin de semana, Andrea Ropero ha sido la protagonista. Según la presentadora, lleva muchos años recibiendo insultos y acoso en las redes sociales, hasta el punto de tener que ir a los tribunales.
Junto con su pareja, el también comunicador Iñaki López, han hecho una reflexión sobre las consecuencias que tienen este tipo de ataques en la esfera pública.
Insultos repetidos
Andrea Ropero afirma en La Sexta que, a pesar de que cambian el tono y las cuentas, muchos mensajes siguen el mismo. Algunos de los ejemplos que ha recibido guardan relación con su trabajo, su físico y hasta su relación con su marido.
Entre ellas, según cuentan, hay una en la que un internauta le acusa de “enseñar tus tetas y dar publicidad gratuita al fascismo criminal del PP”, al igual que ocupar su puesto de trabajo únicamente por ser “la mujer de”.
Para la periodista, es un sinsentido y algo que no tiene ni pies ni cabeza, porque ella lleva más tiempo trabajando en la cadena que Iñaki López. Sin embargo, es algo que se repite una y otra vez en plataformas digitales.
Un sesgo evidente
Iñaki López, por su parte, señala en 'Equipo de investigación' que la diferencia entre los insultos que recibe él y los que le llegan a su mujer es muy cara. Mientras que él es atacado por cuestiones políticas, ella es señalada por su aspecto o insinuaciones de que está en televisión gracias a su pareja.
Es más, para el presentador del programa ‘Más Vale Tarde’, detrás se esconden muchos mensajes que guardan, en sus palabras, un machismo “casposo, rancio y muy de señoro”.
En cuanto a Andrea Ropero, muchos de esos perfiles son anónimos se coordinan para insular, actuando en grupo con la idea de desgastar: “Lo que buscan es que te calles”, puntualiza.
Treinta y cinco cuentas
En una de sus experiencias, Andrea Ropero se encontró con un acosador muy activo. Cada vez que ella bloqueaba esos perfiles, no tardaban en aparecer decenas de cuentas nuevas. Incluso hubo una vez en la que intentó crear hasta treinta y cinco perfiles distintos para seguir enviando mensajes.
Un hecho que hizo pensar a la presentadora hasta qué punto puede una persona pública sufrir acoso de forma continuada en las redes sociales. En su opinión, las herramientas actuales no son suficientes para detener actitudes que se dan tan rápido.
Denuncia y condena
Si bien en un principio dudó, finalmente la comunicadora decidió recurrir a la justicia: publicó un mensaje denunciando el acoso digital en el que etiquetaba a la Policía, que la animaron a que presentara una denuncia formal.
La investigación identificó al responsable, que fue detenido y más tarde condenado por un delito de amenazas. La sentencia fue firme: orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse con Andrea Ropero y su entorno durante un año.
Por si fuera poco, el condenado ya había protagonizado actos similares contra otros comunicadores, hasta intentando agredir a algunos de ellos.