Sector primario

Hurones para cazar el exceso de conejos en la viña en Rioja Alavesa

Se han habilitado tres días a la semana para llevar a cabo esa actividad Otra especie que abunda en las cercanías, un rebaño de cabras abandonado, ayuda en el desbroce de los montes de Sierra Cantabria

17.02.2021 | 23:22
Un hurón domesticado como mascota en Gasteiz. Foto: Jorge Muñoz

La abundante presencia de conejos entre los viñedos de Rioja Alavesa están provocando problemas en la salud de las vides. Debido a ello, son varios los ayuntamientos que están tomando medidas y uno de ellos es el de Elciego que, en las últimas horas, ha enviado un mensaje a los viticultores. A través de WhatsApp ha realizado un llamamiento a los agricultores que estén observando daño en sus viñedos, para que lo comuniquen al Ayuntamiento indicando el polígono y la parcela afectados así como un teléfono de contacto. El Consistorio pasará estos datos a la adjudicataria del coto para que estas zonas sean cazadas.

Según explicaba el alcalde, Luis Aldazabal, el problema se repite en todos los municipios "a causa de la superabundancia de conejos de este año". El problema es que "con las temperaturas que estamos teniendo comienzan los brotes en las viñas y los conejos las comen y dañan".

Por esa razón, la medida que se está tomando en este y en otros municipios, es avisar a los responsables de los cotos de caza de los lugares donde se ocasionan estos problemas y, según la normativa de caza de este año, se ha habilitado un tiempo especial de tres días a la semana, jueves, viernes y sábados, para cazar conejos con hurones. De esta forma se pueden capturar y se eliminan los problemas que causan a las plantas.

No son la única especie que está sorprendiendo en Rioja Alavesa y en zonas colindantes de la comarca de Montaña Alavesa. De hecho, un rebaño de cabras alpinas, abandonadas al fallecer su propietario, están realizando una sorprende labor de prevención de incendios, al alimentarse de hierbas y matorrales en una zona de Sierra Cantabria.

Se trata de un rebaño de cabras alpinas, que eran propiedad de un pastor que vivía en Rivas de Tereso, el primer núcleo riojano en la carretera que desciende desde Peñacerrada hasta Labastida. El grupo, que podría estar constituido por entre 7 y 15 cabras, salían a alimentarse conducidas por su propietario por las laderas del monte. Sin embargo, al fallecer, el rebaño escapó de su redil en busca de comida y al final se establecieron en los lugares a los que eran llevadas para alimentarse.

Los animales no han ocasionado ningún problema, pero en ocasiones salen a la carretera y sobresaltan a los conductores, aunque inmediatamente abandonan la calzada y se internan en el monte.

El Gobierno de La Rioja conocía la existencia de este rebaño, pero en principio no van a realizar ninguna actuación para recogerlas. Y a pesar de la insistencia de DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA por conocer los planes con estas cabras, han minimizado la situación.

Por su parte, en Peñacerrada, los usuarios de la carretera las han visto en numerosas ocasiones. Una de estas personas, que prefiere mantener el anonimato, comentaba que "en el fondo, las cabras nos están haciendo un favor, porque si los forestales de La Rioja no limpian las hierbas y matorrales secos ellas se los comen y así se evitan incendios forestales".

La manada se mueve por ambos territorios y, en realidad, verlas en el monte, con su impresionante imagen y el buen aspecto que presentan, no dejan indiferente a nadie, por lo que tampoco nadie pone reparos para su presencia.