Nerea Martínez  martxoak 3
1976ko martxoaren 3ko sarraskiaren urteurrena

"En la verdad judicial no, pero en el relato sí ha habido un cambio bestial"

03.03.2020 | 00:37
"En la verdad judicial no, pero en el relato sí ha habido un cambio bestial"

Gasteiz conmemora hoy el 44 aniversario de uno de los episodios más negros de su historia reciente. La coportavoz de la asociación de víctimas responde.

vitoria – Sobrina de Pedro Mari Martínez Ocio, uno de los cinco trabajadores asesinados por la Policía Armada el 3 de marzo de 1976, Nerea Martínez Aranburuzabala celebra que con el paso de los años el colectivo haya logrado "la victoria del relato" entre la ciudadanía, frente a un ámbito judicial en el que todavía "hay mucho que avanzar". El último ejemplo se está viviendo estos días, porque ante la posibilidad de que la jueza María Servini tome declaración al exministro Rodolfo Martín Villa en la embajada argentina en Madrid, "maniobras de última hora" pueden, de nuevo, frustrarla. "Si realmente el gobierno español actual, que se considera de izquierdas, quisiese que se juzgue a los responsables de lo ocurrido el 3 de marzo, como a Martín Villa, con una comunicación oficial en la que permitiese a la jueza venir y tomar esa declaración sería suficiente", apunta Martínez. La coportavoz de Martxoak 3 confía en que, de cara a la jornada de hoy, una nueva marea exija en las calles de Gasteiz verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, reivindicaciones casi inalterables 44 años después de la masacre.

¿Cómo afrontan la jornada?

–Cada 3 de marzo es un día para coger impulso, pero con la idea de seguir trabajando día a día en las reivindicaciones de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, de seguir luchando por aquello que lucharon esas mujeres y esos hombres de 1976. Es cierto que el 3 de marzo es un día especial, que nos da punch, fuerzas para seguir en la lucha, pero la lucha tiene que ser diaria.

De nuevo, un aniversario con múltiples actos y una manifestación que, a diferencia de los dos años anteriores, ha tocado entre semana.

–Independientemente de que haya caído entre semana o no, en los últimos años se ha notado un subidón de gente impresionante, sobre todo de gente joven. Siempre se decía que había que incidir en el tema de la transmisión, porque la gente joven no sabía lo que había ocurrido, pero esto está cambiando muchísimo, gracias a muchas personas que están trabajando para ello. Y esto se refleja en el impulso que hay de esta gente joven. La semana pasada, por ejemplo, estuvimos en Adurtza, donde la gazte asanblada ha colocado una placa en homenaje a las luchas obreras del 76, y esa transmisión es importante. Por un lado, para que las nuevas generaciones conozcan lo ocurrido, pero también porque las reivindicaciones del 76 pueden estar totalmente ligadas a lo que se está reivindicando actualmente. Entonces se pedía una subida salarial, unas condiciones laborales dignas, libertad para reivindicar los derechos, la jubilación a los 60 años... Retomar esas luchas, sentirlas como propias y seguir con ellas es el mejor homenaje que podemos hacer a todas esas personas que lucharon en el 76.

44 años después de aquel 3 de marzo, sus reivindicaciones lamentablemente apenas han cambiado.

–Sí que es verdad que en el relato, no en la verdad judicial sino en la que ya es conocida en la sociedad, ha habido un cambio bestial, debido a todo el apoyo que hemos recibido desde el principio de la ciudadanía de Gasteiz. Aparte, todas las últimas producciones culturales, libros, documentales y películas que se han realizado o las visitas guiadas que hacemos en Zaramaga han ayudado también mucho a que la verdad oficial, entre la gente, sea la verdad de lo que ocurrió. Mi aitite y mi amama se murieron cuando la verdad todavía era que su hijo era el terrorista. Aquí sí que ha habido un avance muy grande y a mí me gusta insistir en que tenemos que quedarnos también con lo positivo, en cómo se ha logrado esa victoria del relato en la sociedad alavesa, de Euskal Herria y también del resto del Estado. Pero sí es verdad que en el tema judicial hay mucho que avanzar.

La esperanza en este ámbito parece que vuelve a estar depositada en la querella argentina, con la toma de declaración prevista a Rodolfo Martín Villa en Madrid. Sin embargo, alertaron la semana pasada de "maniobras de última hora" que pueden frustrarla.

–Que se juzguen estos hechos en el Estado español no nos da seguridad, porque no entendemos que haya independencia judicial en este sentido. Y lo que nos estamos encontrando ahora es que desde el Estado español se están poniendo pegas para que sea la justicia argentina la que juzgue a Martín Villa. Esto ya es rizar más el rizo. No lo juzga el Estado porque se ampara en la ley trampa de amnistía de 1977 y en la prescripción de los hechos, pero al mismo tiempo incumple el derecho internacional, impidiendo incluso que sea la justicia argentina la que le juzgue. Ahora que parecía que el 20 de marzo la jueza Servini iba a tomar declaración indagatoria a Martín Villa en la embajada argentina de Madrid, parece que se les ha dicho que tienen que enviar otro exhorto y que ese exhorto tendría que pasar otra vez por las instancias judiciales españolas. Entonces ya saben cuál es la respuesta que van a recibir, en la línea de la amnistía y la prescripción.

Denunciaron la semana pasada que el nuevo gobierno PSOE-Podemos está siguiendo "la misma línea" que sus antecesores del PP. ¿Qué le piden al ejecutivo, como mínimo, este 3 de marzo?

–Si realmente el gobierno español actual, que se considera de izquierdas, quisiese que se juzgue a los responsables de lo ocurrido el 3 de marzo, como a Martín Villa, con una comunicación oficial en la que permitiese a la jueza Servini venir y tomar esa declaración sería suficiente. Porque la solicitud desde Argentina ya está hecha y estaba confirmada la toma de declaración, pero se ha vuelto a liar el asunto. La vicepresidenta Calvo dijo en una entrevista que no había ningún problema para tomarle declaración, pero a Argentina no ha llegado ninguna comunicación oficial. Es sólo una cuestión de voluntad política. Si el gobierno quiere, el 20 de marzo esta jueza argentina estará tomando declaración a Martín Villa. Pero si no pone de su parte, estará dando fuerza otra vez a esa impunidad de las personas responsables. Es triste, pero independientemente del color político, parece que nadie en el Estado español se atreve a destapar esto.

En estas circunstancias, ¿es complicado mantener el ánimo?

–Cuando hago las visitas guiadas con los chavales de ESO, Bachiller o incluso universitarios, se ve claramente la contradicción que supone el hecho de que quien tiene que juzgar lo ocurrido es el mismo que ejerció el terrorismo de Estado y la represión. Que el sistema político, policial o judicial realmente no han cambiado. Y ahí estamos todo el rato pegándonos contra el muro de la impunidad del Estado español. Aunque cambie el color político, esto no tiene muchos visos de cambiar.

Respecto al proyecto para convertir la iglesia de Zaramaga en un memorial, han denunciado también una "preocupante falta de movimientos". ¿Cómo está viviendo este asunto?

–Lo que nos sorprende es la falta de pasos adelante cuando todas las administraciones, el Ayuntamiento de Gasteiz, la Diputación, las Juntas Generales, el Gobierno Vasco y el instituto Gogora, han transmitido en sus reuniones con Memoria Gara que están a favor de que se lleve a cabo este proyecto, que lo ven necesario y quieren apostar por este memorial. No vale con una mera declaración de intenciones. Si creen que el proyecto es necesario, tendrán que dar los pasos oportunos. Y eso es lo que nos preocupa, que no vemos esos pasos en firme y finalmente esto vaya a ninguna parte. Se escudan mucho en los tiempos políticos de las legislaturas, por ejemplo cuando la local no va con la autonómica, y al final la casa sin barrer. No hay avances verdaderos.

El obispado también ha mostrado sus reticencias a ceder el espacio, pero tampoco lo ha descartado.

–Sí es verdad que por parte del obispado no están del todo cerrados, pero también esperamos que haya pasos en firme para darle una solución a un edificio que por otra parte se cae a cachos. Esta iglesia está cerrada al culto desde el año 2014 y no estamos en contra de los belenes, pero igual hay otros lugares más adecuados para tenerlos. El significado que esta iglesia tiene para el pueblo de Gasteiz trasciende el tema de los belenes, en nuestra opinión.

"Mi aitite y mi amama se murieron cuando la verdad era que su hijo era el terrorista. El avance aquí es grande"

"Si el gobierno quiere, la jueza Servini tomará declaración a Martín Villa el 20 de marzo. Es sólo voluntad política"

"Nos preocupa la falta de pasos en firme con el proyecto del memorial y que vaya a ninguna parte"

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