Gurea DA-Accionistas Albiazules hizo pública este martes una batería de preguntas dirigidas tanto al Grupo Baskonia-Alavés como a la Diputación Foral de Álava tras el anuncio de la compra del Fernando Buesa Arena, su parking y los terrenos colindantes. La asociación, que se define como única entidad de pequeños accionistas del club y copropietaria del mismo, cuestiona la falta de datos sobre la inversión, los plazos y el modelo de financiación del proyecto.
En el comunicado, remitido a medios de comunicación, instituciones forales y municipales y formaciones políticas del territorio, Gurea DA centra su reclamo de explicaciones en el impacto económico de la operación sobre el Deportivo Alavés y sus posibles consecuencias para el proyecto deportivo, incluido el límite salarial a corto y medio plazo. También se pregunta si la adquisición de terrenos contiguos al pabellón responde a la intención de deslocalizar Mendizorroza y ubicar allí un futuro estadio.
Ahora bien, el colectivo dirige buena parte de sus reproches a la Diputación Foral de Álava, propietaria de momento del recinto. Se lamenta que la institución se desprenda de patrimonio público mediante lo que califica de acuerdo opaco, del que no se conocen aún las condiciones económicas. La asociación pide también saber si el resto de fuerzas políticas con representación foral han sido consultadas y si el asunto se ha debatido en sede institucional.
El comunicado incide, además, en la reforma prevista del Buesa Arena, que contempla la incorporación de palcos y zonas VIP. Para Gurea DA, esa apuesta refleja una deriva hacia espectáculos menos populares y más orientados a un público selecto. Asimismo, pese a que reconoce que, por el momento, no existe confirmación oficial sobre un eventual traslado del estadio albiazul, aunque insiste en que la compra de suelo en el entorno de Zurbano podría apuntar en esa dirección.
El futuro de Mendizorroza lleva años instalado en el debate público alavés, y la controversia no nace con este último movimiento del Grupo Baskonia-Alavés. Ya en 2018, las tres instituciones vascas —Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz— habían suscrito un acuerdo para financiar una reforma integral del estadio, un proyecto que la pandemia terminó por paralizar y que disparó su presupuesto inicial, de en torno a 55 millones de euros, hasta cifras que el club llegó a considerar inviables.
Desde entonces, distintas voces dentro del grupo, empezando por Josean Querejeta, han deslizado en repetidas ocasiones que Mendizorroza, con más de un siglo de historia a sus espaldas y entre los estadios más veteranos de Primera División, ya no responde a las necesidades de un proyecto que aspira a competir en las categorías superiores del fútbol español. La afición espera noticias, pero estas siguen sin salir a la luz.