El Gobierno Vasco ampliará el acceso a las becas universitarias y otros estudios superiores el próximo curso con la creación de un nuevo umbral complementario de renta, una medida que permitirá que alrededor de 1.500 estudiantes más puedan beneficiarse de estas ayudas, lo que supone un incremento cercano al 16% respecto a la convocatoria anterior.

El Consejo de Gobierno ha aprobado este martes la convocatoria de estas becas correspondiente al curso 2026-2027, dotada con 28,56 millones de euros.

El consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, ha destacado que el objetivo es que "ningún estudiante vea limitado su acceso a la educación superior por razones económicas". Según ha señalado, la convocatoria amplía el sistema de becas para adaptarlo "mejor a la realidad de las familias" y ofrecer una respuesta "más justa y flexible".

Pérez Iglesias ha incidido en que, como consecuencia, no solo podrán beneficiarse los estudiantes universitarios sino aquellos que cursen estudios superiores. A modo de ejemplo, el consejero ha citado los estudios universitarios pero también los artísticos o religiosos.

"La novedad mas importante es que por primera vez hemos podido incluir un umbral complementario autonómico", se ha felicitado, en alusión al nuevo margen de renta fijado desde el Ejecutivo Vasco.

Nuevo umbral

La principal novedad es la creación de un nuevo umbral complementario de renta, situado un 10% por encima del actual umbral 3. Esta medida permitirá acceder a las ayudas a familias cuyos ingresos superaban ligeramente los límites establecidos hasta ahora, pero que también afrontan dificultades para costear los estudios superiores.

Quienes se sitúen dentro de este nuevo tramo percibirán las mismas cuantías previstas para el actual umbral 3, de manera que pequeñas diferencias de ingresos dejarán de impedir el acceso a una beca.

Durante el curso 2025-2026, un total de 8.915 estudiantes recibieron alguna de estas ayudas por un importe cercano a 21 millones de euros. Con la nueva convocatoria, el Ejecutivo calcula que el número de beneficiarios aumentará en unas 1.500 personas.

Más flexibilidad

La convocatoria también incorpora cambios para facilitar la permanencia en los estudios superiores. Entre ellos, flexibiliza la compatibilidad entre las ayudas por residencia y por desplazamiento interurbano cuando la necesidad de residir fuera del domicilio familiar se limite a una parte del curso.

Además, desaparece la obligación de que el centro de estudios se encuentre en Euskadi para acceder a la ayuda por desplazamiento interurbano. A partir del próximo curso, podrán solicitarla quienes residan en la comunidad autónoma y se desplacen diariamente a un centro situado a un máximo de 200 kilómetros, aunque esté ubicado en otra comunidad.

La convocatoria refuerza asimismo el apoyo al alumnado con discapacidad. Los estudiantes con un grado de discapacidad de entre el 25% y el 64% podrán reducir hasta un 25% su carga lectiva sin perder la beca y dispondrán de un año adicional para finalizar sus estudios.

Otra de las novedades afecta a los requisitos académicos. La nota mínima para acceder a la cuantía básica ligada al aprovechamiento académico se reduce de 6,5 a 5 para quienes inicien estudios superiores por primera vez. También baja de 6 a 5 la nota exigida para acceder a la cuantía básica vinculada a la renta familiar.

La convocatoria cuenta con una dotación global de 28,56 millones de euros, de los que 28,46 millones se destinarán a becas para estudios universitarios y otros estudios superiores y 100.000 euros a ayudas para sufragar los gastos de transporte del alumnado con discapacidad y especiales dificultades de movilidad.