Mesa y mantel por las bodas de plata de la final de Dortmund
La directiva y el cuerpo técnico del Alavés subcampeón de la UEFA se reencuentran en una comida llena de recuerdos
El tiempo había pasado, exactamente 25 años, pero bastaron unos abrazos y unas cuantas bromas para que todo regresara, por un instante, a aquel inolvidable Dortmund. La comida conmemorativa del aniversario de la histórica final de la UEFA reunió este sábado a la directiva y el cuerpo técnico que protagonizaron una de las páginas más brillantes del Deportivo Alavés.
Los primeros en pasar por el restaurante Zaldiaran fueron José Manuel Esnal Mané y su inseparable ayudante Ángel Garitano Ondarru, que antes de la comida decidieron hacer una breve parada en el cercano bar Chapoo para calentar motores y empezar a dejarse llevar por los recuerdos de viejos tiempos. Poco después llegaron el delegado Agustín Abascal y el doctor Manu Goienetxea y, casi sin darse cuenta, el resto de protagonistas fue sumándose de manera progresiva a un encuentro marcado por la nostalgia, la cercanía y las risas.
Sánchez Flores: "Las demás cuentas no nos interesan"
Entre los asistentes también se encontraban el expresidente Gonzalo Antón, que ejerció de anfitrión,el responsable económico Paco Liberal, el entonces director general Miguel Ángel Pascual, así como el preparador de porteros Alberto Garmendia y el doctor Jesús Gaisán, entre otras personalidades ligadas a la historia del club.
En plena Avenida Gasteiz, entre saludos efusivos y abrazos interminables, las conversaciones giraban constantemente en torno al paso del tiempo. “Cómo hemos envejecido” o “cuánto hacía que no nos veíamos” fueron algunas de las frases más repetidas en un ambiente cargado de nostalgia por aquella histórica final frente al Liverpool.
Memoria Albiazul
En representación de los jugadores acudió Pablo Gómez, uno de los futbolistas más queridos de aquel equipo histórico. El centrocampista vitoriano, pieza importante en el crecimiento de aquel Alavés, compartió recuerdos con antiguos compañeros .
El ambiente no pasó desapercibido para los transeúntes, que se detenían al reconocer a varios de los protagonistas de aquella gesta. Muchos observaron con atención, señalando discretamente a quienes fueron parte de aquella final. Las miradas de sorpresa y los comentarios entre quienes pasaban por la zona reflejaron el impacto del reencuentro.
Dortmund, la leyenda continúa
La escena, sencilla pero cargada de significado, confirmó lo que ya sabían los presentes: la final de Dortmund sigue muy viva en la memoria del alavesismo. Y es que, aunque hayan pasado 25 años desde aquella hazaña, los albiazules continúan recordando y admirando lo que aquel equipo logró en una de las páginas más gloriosas de su historia.