Aliviado y feliz. Así compareció Quique Sánchez Flores tras su segunda victoria como técnico del Deportivo Alavés. No había sido una semana fácil, después de que el cuadro vitoriano se metiera en los puestos de descenso, de que en el arranque se lesionara Boyé y de que poco después el Real Mallorca se adelantara en Mendizorroza. "Durante la semana habíamos notado un cierto temblor en las sensaciones del grupo y se ha notado en el primer tiempo con varios golpes que han minado nuestra energía. Hemos podido corregir cosas al descanso, entre otras mantener a su mejor delantero lejos del área, y creo que la segunda parte ha sido brillante", argumentó.
El golpe en forma de lesión del delantero argentino no tuvo demasiados detalles por su parte, a expensas de lo que puedan decir las pruebas médicas. “Ha sentido una lesión fuerte. Lo están tratando ya e imagino que en los próximos días tendremos más noticias”, sostuvo al respecto, aunque al mismo tiempo volvió a resaltar la reacción que sus futbolistas mostraron en el segundo tiempo. “El clic se tiene que notar en este tipo de partidos, cuando eres capaz de darle la vuelta y demuestras fortaleza mental además de tener recursos futbolísticos”, subrayó el técnico albiazul.
Fueron varios los problemas físicos que se dejaron ver ayer en Mendizorroza, fruto de la tensión del momento y del desgaste que produjo el choque ante el cuadro bermellón. Por suerte futbolistas como Parada o Toni Martínez que abandonaron el campo antes de tiempo estarán para el derbi del sábado. "Víctor había notado calambres en la planta del pie y Toni ha hecho un esfuerzo tan grande que no podía más. Por su calidad va a conseguir que esto que está ofreciendo sea una normalidad".
Eso sí nada está hecho y aún siendo un gran paso, imponerse a un rival directo, ni tan siquiera apuesta por una cosecha de puntos concreta a la hora de determinar la salvación. "Quedan cinco partidos, pero cambia mucho después de haber logrado un triunfo tras dos grandes esfuerzos. Me cuesta hacer cuentas y no gusta jugar a adivinar el futuro. No quiero sufrir ni preocuparme por algo inimaginable", aseveró Sánchez Flores.
Su propósito es gestionar cada momento, cada jornada, mantener enchufados a los titulares y añadir más protagonismo si cabe de los suplentes y sobre todo corregir los errores defensivos que siguen penalizando a una escuadra que continúa sin dejar su portería a cero. "Nos ha afectado mucho su gol, porque ha sido un desajuste por la parte derecha y hemos basculado tarde. Trabajamos esas situaciones y es claro que tendremos que seguir con ello", sostuvo el preparador madrileño.
A su vez no dejó pasar por alto la actuación de Ángel Pérez, que en cuatro meses en la categoría ha mostrado que cada semana que pasa resulta más importante en el juego de ataque del bando vitoriano. "Cuando piensas en los duelos a veces crees que entre uno y otro jugador se van a anular y podía pasar con Mojica y Ángel, pero él ha sido capaz de volcarlo. Ahora se trata de que animemos a más futbolistas a hacer eso", propuso.
Y, sin que se le preguntara por ello, agradeció el apoyo de la grada. "La actitud de la afición ha sido tremenda. Mucho de la victoria es de ellos, puesto que en la primera parte siendo algo inferiores al rival han seguido confiando en nosotros", valoró un satisfecho Quique Sánchez Flores.