Carlos Vicente aterrizó en enero en Birmingham con una misión clara: liderar la remontada de un club que soñaba con el ascenso a la Premier League. Tres meses después, el balance es agridulce. A nivel individual, el exalavesista está encontrando su sitio poco a poco en el fútbol inglés, pero el proyecto colectivo ha naufragado antes de tiempo, con el equipo lejos de los puestos deseados.

El Birmingham pagó alrededor de ocho millones de euros, más variables, al Alavés por sus servicios, y le colocó sobre la mesa al maño un contrato hasta 2029, con un sueldo cercano a los 3 M€ anuales. Cifras que hablan de la confianza depositada en él, pero también del peso de las expectativas. Porque el extremo llegó al club de las Midlands para marcar diferencias en la exigente Championship.

De los 13 partidos que ha disputado Vicente con la camiseta azul, solo ha sido titular en seis. Una rotación que llama la atención tratándose de una de las incorporaciones invernales más caras del mercado inglés. Hasta ahora, cuando ha actuado, se ha mostrado como uno de los futbolistas más desequilibrantes de la categoría, pero le está faltando regularidad.

El propio exalbiazul reconoce que el arranque no fue sencillo. "Cuando llegué tenía mucha confianza y los primeros partidos fueron realmente buenos, para el equipo y para mí. Luego llegaron un par de derrotas y se hizo difícil", admitió tras el último encuentro. "Es evidente que el equipo necesita tiempo para adaptarse a los nuevos. Se nota que nos vamos entendiendo cada vez más", agregó.

En el apartado goleador suma tres tantos, dos de ellos en las dos últimas jornadas, lo que apunta a una progresión en la línea correcta. Ahora bien, poco se juega el equipo en las próximas jornadas. A falta de cuatro para el desenlace, el Birmingham ocupa la 15ª posición a doce puntos del Hull City, que marca el corte del playoff. Y el descenso se encuentra a la misma distancia. Están en tierra de nadie.

TIEMPO PARA DEMOSTRAR

Pese a lo anterior, el panorama no es tan oscuro como podría parecer. El maño tiene un contrato largo, lo que significa tiempo para demostrar su mejor nivel, y ya tiene las botas metidas en el fútbol inglés, donde se valora la experiencia en distintas categorías. La temporada no ha salido como se esperaba, eso es cierto, pero el capítulo de Carlos Vicente en Inglaterra no ha hecho más que empezar.