La directora deportiva de las Gloriosas, Dafne Triviño, analiza una temporada para enmarcar, donde el equipo, además de conseguir al tercer intento su deseado ascenso, ha arrasado para ser de los conjuntos más goleadores y el que menos tantos encaja de la exigente división de plata

Han transcurrido ya unos días desde el ascenso. Ahora, más en frío, ¿qué sensaciones se le han quedado? ¿Se podría hablar de que es un logro de tres años?

Sí, al final es un proceso y a mí siempre me gusta utilizar esa palabra, porque se ha creído realmente en que estábamos dando los pasos apropiados para poder conseguirlo. Durante el camino hemos tenido muchos varapalos y también mucho aprendizaje, pero el resumen es que han sido tres años de creer y de confiar para conseguir finalmente el resultado que queríamos. 

Como se suele decir, cuanto más sufrimiento hay, más se disfruta. ¿Ha sido realmente así?

No sé si es así, pero te aseguro que el disfrute desde el fin de semana ha sido máximo. Todo ha sido increíble y una gozada. Aunque es cierto que desde el momento en el que se pita el final, por todo lo que vives, es decir, esa mezcla de emociones y sentimientos y por toda la celebración que ha conllevado, te diría que sí. Además, se podría decir que han sido años de mucho dolor. La temporada pasada ya se sabe lo que nos pasó y cómo lo tuvimos que sufrir. Por eso mismo, el poder ver que al curso siguiente eres capaz de darle la vuelta, de reponerte y de conseguirlo, hace que lo disfrutes muchísimo y es una maravilla. 

En ese sentido y tras lo vivido el año pasado y desde un punto de vista más filosófico, ¿cree que las cosas suceden por algo? 

La verdad es que sí que creo en esas cosas. Está claro que los resultados podrían no haber salido porque el fútbol es muy caprichoso. Sin embargo, sí que creo que se ha construido mucho, con mucha dedicación y el camino también nos ha hecho aprender muchas cosas. Seguramente, este año hemos podido subsanar errores que vivimos el año pasado y que nos costaron caro. Creo que ese cúmulo de todo lo andado y lo vivido ha llevado al equipo a mostrarse de la manera que se ha mostrado, que en muchos momentos ha sido intratable, y de esa manera se ha podido conseguir el objetivo.

Dafne Triviño, durante su entrevista con DNA en Ibaia. Pilar Barco

En este Alavés femenino ha sucedido algo que muy pocas veces se ve en el fútbol profesional, y es que hay un proyecto en el que se confía. 

La verdad es que yo lo siento así. Sabemos que el fútbol es muy cortoplacista y cuando las cosas no salen como tú quieres o como tus expectativas te dicen que quieren salir, normalmente lo que se hace son cambios. En este caso, creo que el Alavés ha sido un ejemplo al confiar en el trabajo diario, en lo que cada día se estaba haciendo, desde las propias jugadoras hasta el cuerpo técnico y por supuesto en Andrea Esteban. En ese sentido, ya se veía que lo que cada día se estaba haciendo tenía mucha lógica, y que además se estaba realizando con un espíritu de pertenencia, que eso es importantísimo. Por eso, al final decides confiar y te acaban llegando los frutos de lo que siembras. En este aspecto, pongo muy en valor al Alavés, porque como bien dices no es sencillo, se decidió hacer así y nos ha salido la cara bonita de la moneda. 

Ha pasado ya bastante tiempo desde el primer ascenso, pero, ¿ve muchas similitudes? 

Sí, la verdad es que tiene un cierto parecido. Creo que somos sufridores en este club y al final siempre necesitamos hacerlo a la heroica. En su día, también tuvimos la oportunidad de ascender contra el Oviedo en casa, pero nos ganó y no fuimos capaces, igual que ocurrió el pasado fin de semana, contra el Cacereño en Mendizorroza. Es cierto que también veo una diferencia clara, y es que este año el equipo todavía tenía más opciones de poder ascender. El último ascenso, en cambio, al ganarnos el Oviedo, nos la jugábamos a una carta contra el Atlético Madrid B allí en su campo. Aun así, sí que creo que ha tenido muchas similitudes, en especial, en esa parte melancólica.

Llegados a este punto, toca ser ambiciosas y luchar por el liderato.

Sí, desde luego. Es cierto que ahora viene un parón, pero nosotras queríamos conseguir el objetivo antes, sabiendo que todavía había seis puntos en juego, que son los dos partidos que nos quedan, y de los cuales solo necesitábamos un punto. Al final, el parón de dos semanas podría generar una situación de ansiedad, pero una vez conseguido, el equipo es muy ambicioso. El club quiere ganar, pero está claro que no es fácil, porque tenemos por delante al Barcelona B que lo está haciendo muy bien y están dos puntos por encima. Por lo tanto, nosotras tenemos que ganar nuestros dos partidos, que son dos rivales de entidad, y a partir de ahí a ver qué pasa. Además, queremos ver cómo competimos ahora sin esa mochila que teníamos por la necesidad de ganar. Por otro lado, vienen dos semanas de parón y eso siempre rompe el ritmo competitivo, pero el equipo quiere ganar la liga. Las futbolistas están entrenando todos los días y van a luchar por conseguir el campeonato.

“Han sido tres años de creer y de confiar para conseguir finalmente el resultado que queríamos”

En cuanto al proyecto, ¿se seguirá apostando por la continuidad en el banquillo?

Ahora mismo, tanto Andrea Esteban como las jugadoras, el cuerpo técnico, el club y yo estamos pensando en que esto no ha terminado, que tenemos todavía que afrontar dos jornadas más y que tenemos que conseguir lo máximo posible. Este equipo siempre aspira a poder dar todo de sí mismo, y ahora mismo nuestra mente está en seguir entrenando. De hecho, no hemos parado de entrenar y estamos enfocadas en lo que todavía nos viene. Cuando la temporada acabe, ya habrá tiempo de ver dónde estamos, qué queremos y cómo nos vamos a mover. 

Recuerdo que comentó una vez, que siempre es más fácil la primera temporada en la máxima categoría que la segunda. 

Sí, y continúo pensando lo mismo. Es cierto que hoy en día la máxima categoría, la Liga F no es la que en su día nosotras tuvimos que vivir. Ha evolucionado y todos hemos puesto todo el esfuerzo para que vaya creciendo y es una satisfacción. Entonces, no es la misma Liga F en la que nosotras competimos, pero sí que sigo pensando lo mismo, porque el primer año llegas con la inercia positiva de haber ascendido. Por otro lado, la Liga F te permite también otras posibilidades en cuanto a la competición, porque la Primera Federación no deja de ser un fútbol muy duro, muy exigente, donde no tienes espacios y no tienes tiempos para pensar. Sin embargo, creo que la máxima categoría tiene un nivel mayor, y por ello, creo que ese arreón del ascenso te da en ese primer año muchas cosas positivas. Además, siempre creemos en la continuidad del proceso y en poder seguir con lo que empezamos, pero somos conscientes de que tenemos que dar un paso más, porque es lo que te exige la competición y el propio rendimiento que hoy día está mostrando esta Liga F.

Dafne Triviño, directora deportiva de las Gloriosas. Pilar Barco

En ese punto, las jugadoras con experiencia son clave.

Las más veteranas, como Gaste o Inés, son perfiles que lógicamente te dan un poso, porque lo han vivido y saben de qué va esto. Más allá de tener que convencerlas para que continúen, creo que son jugadoras que tienen un espíritu de pertenencia muy importante con respecto al Alavés, ya que lo sienten como su casa. Eso facilita todo y te da muchas posibilidades de cara al futuro.

¿El hecho de haber arrasado en la segunda división, le da mayor tranquilidad de cara al curso que viene?

Estas jugadoras han demostrado que han arrasado en segunda y eso te da seguridad y tranquilidad, pero siempre poniendo el foco en que la Primera División es otra cosa, ya no solo en nuestra competición y categoría, sino en todos los deportes. Entonces, sí que te da esa tranquilidad porque sientes que has hecho las cosas bien y que el equipo se ha mostrado muy sólido en una competición muy complicada, pero sí que tenemos que ser conscientes y ver la realidad absoluta de lo que vemos cada jornada. Yo todos los fines de semana, sin excepción, veo todos los partidos de la máxima categoría de Liga F y lógicamente veo que hay cosas en las que tenemos que ponernos un poco al nivel de esa circunstancia. 

Será algo que traten más adelante, pero ¿existe algún plan de cara a la grada en Ibaia? 

La Liga lleva años trabajando en poder dotar de recursos de primer nivel a la competición y ahora nos toca tener ese periodo de reflexión y de ver qué realidades necesitamos. Yo no tengo ninguna duda de que el Alavés va a estar a la altura de lo que se exija y de lo que sea necesario para poder dotar de la mayor calidad posible al rendimiento del equipo. Creo que el tema de la grada es importante, pero también creo que este equipo está muy cerca de lo que exige la Liga F. Es decir, se juega en un campo de césped natural de calidad y tenemos espacios de primer nivel. Aunque es cierto que tenemos que amoldarnos a esas otras necesidades del campo y de la grada, entre otras. 

“Hace un gran curso nos da tranquilidad, pero hay cosas en las que tenemos que ponernos al nivel de la élite”

Desde que llegó al Alavés, ¿cuánto ha cambiado Dafne?

Creo que he cambiado mucho, y me gusta la pregunta porque es algo que yo en mis ratitos libres he pensado muchas veces. Ha sido un camino en el que hemos vivido de todo, buenos y malos momentos, mucho dolor, mucha alegría, pero siempre ha estado ahí, para mí, el Alavés. Confío desde el primer momento y confío nueve años después, que tampoco es sencillo, y creo que he crecido mucho de la mano del Alavés. Quizá, ahora veo las cosas con mayor perspectiva y soy capaz de analizar mejor los escenarios. Si miro a la Dafne del primer año, siento realmente que sí que he dado pasos para intentar ser mejor profesional y mejor persona. Todo eso ha sido gracias al Alavés, que cada vez que me he caído ha estado ahí para levantarme. 

¿Qué le pide al año que viene? 

En primer lugar, pido que podamos ver a nuestro Alavés en un año especial, en la máxima competición, y que pueda estar y que esté a la altura de poder disfrutar lo que es la competición. Además, me gustaría poder seguir dando pasos juntos, y que toda esa gente, desde la afición hasta las jugadoras, cuerpo técnico y familias puedan disfrutarlo y se sientan orgullosos de todo lo que se ha construido juntos. Siempre digo que el fútbol es una familia y más en el Alavés.