Ni la lluvia ni el frío impidieron que centenares de aficionados albiazules se acercaran a Ibaia para respaldar al Deportivo Alavés en su entrenamiento a puerta abierta. La afición quiso estar presente y mostrar su apoyo antes del tramo más decisivo de la temporada, en el que todo está por decidirse y el objetivo de la salvación todavía por confirmarse.

Los seguidores babazorros aprovecharon el jueves festivo para animar al Glorioso. A medida que avanzaba la mañana y empeoraban las condiciones meteorológicas, la larga cola para acceder al entrenamiento no dejaba de crecer. 

Quedó claro que ni el frío, ni la lluvia ni el viento serían un obstáculo para los aficionados, ansiosos por disfrutar del primer entrenamiento abierto bajo las órdenes de Quique Sánchez Flores, tras la histórica remontada ante el Celta.

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En imágenes: Los jugadores del Alavés agradecen apoyo de su afición DNA

Un entrenamiento intenso

Cuando se abrieron las puertas, los jugadores ya estaban afinando la puntería. Centros, remates, paradas y goles eran celebrados por los hinchas albiazules como si se tratara de un partido oficial del Alavés.

Sin embargo, hubo una ausencia destacada que sorprendió a los presentes: Lucas Boyé no participó en la sesión por molestias, pese a que se esperaba su presencia en Ibaia. El delantero argentino no estuvo presente en la sesión y aumentan las dudas sobre su titularidad el domingo ante Osasuna en lo que será un encuentro clave por la salvación.

Por suerte para los seguidores albiazules, la meteorología dio una tregua y, aunque el frío persistía, la lluvia cesó, lo que fue un alivio para los aficionados que se encontraban en Ibaia.

Posteriormente, Sánchez Flores organizó un ejercicio de posesión entre dos equipos con opción de finalizar, en el que Raúl Fernández dejó varias intervenciones de mérito muy aplaudidas por los presentes, la mayoría apoyados en las vallas que limitan el césped.

En líneas generales, la sesión estuvo marcada por la intensidad de los futbolistas, que, ante su afición, lo dieron todo y evidenciaron que el equipo llega en buen momento al tramo decisivo del curso. 

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En imágenes: Ibaia abre sus puertas a miles de aficionados albiazules Jorge Muñoz

Esa intensidad no fue exclusiva de los jugadores: el técnico también se mostró muy activo, corrigiendo, aconsejando y exigiendo un punto más a sus pupilos. No dejaron de escucharse sus indicaciones, especialmente el reiterado “¡Agresividad!”. El entrenador también tuvo gestos cercanos con Koski, con quien conversó durante varios minutos tras el ejercicio de posesión.

El entrenamiento concluyó con una ronda de disparos a portería por parte de la mayoría de futbolistas.

Mientras tanto, algunos jugadores como Toni Martínez, Jonny Otto, Ville Koski o Abde Rebbach comenzaron a acercarse a los aficionados para corresponder al apoyo recibido durante toda la mañana.

Unión con la afición

Tras ellos y al finalizar el entrenamiento, todos los futbolistas fueron acercándose uno a uno para también corresponder al cariño de la afición. Los jugadores albiazules dedicaron varios minutos a dar la vuelta al campo, firmando autógrafos y haciéndose fotos con los hinchas babazorros en un gesto de agradecimiento por su apoyo.

No quedó prácticamente ninguna camiseta sin firmar ni ninguna foto sin hacerse. Ningún jugador abandonó el terreno de juego hasta que los centenares de aficionados vieron cumplido su deseo, en una escena que reflejó la cercanía del equipo con su gente.

Este ambiente evidencia la fuerte conexión entre plantilla y afición en un momento clave de la temporada. La remontada ante el Celta –muy recordada durante la mañana por los propios seguidores– ha servido como impulso anímico de cara al tramo decisivo del curso.

Entre los más aclamados estuvo Abde, especialmente elogiado por su actuación y su gol en aquel partido, hasta el punto de que algunos aficionados no dudaron en pedirle entre risas que lo repita “este fin de semana” en el partido del domingo (21:00 horas) contra Osasuna.

El entrenamiento concluyó con buen ambiente, marcado por las bromas entre los jugadores y con los seguidores albiazules. La única nota discordante para los aficionados fue la ausencia de Quique en la sesión de firmas, un entrenador que se ha ganado rápidamente el cariño de los babazorros.

Con este respaldo incondicional de los aficionados, el Deportivo Alavés encara con energía renovada un tramo final de temporada en el que cada punto será determinante. La comunión entre equipo y afición se presenta como uno de los grandes pilares para luchar por la permanencia y mantener vivo el espíritu competitivo del equipo mostrado en las últimas jornadas.