El Deportivo Alavés se adentra en el tramo decisivo de la temporada con el objetivo prioritario de lograr la permanencia cuanto antes. Para ello, es fundamental que todos los jugadores estén rindiendo a su máximo nivel, algo que no está ocurriendo con Jon Pacheco, cuya aportación ha descendido significativamente en los últimos encuentros.
El central navarro había mantenido un nivel notable a lo largo de la campaña, pero recientemente ha mostrado algunas carencias y debilidades que no se le habían atisbado hasta ahora en Vitoria. Esta mala racha tuvo su punto álgido en el partido ante el Celta en Vigo, donde el Alavés encajó tres goles en menos de veinte minutos –del 19 al 37– en una primera parte desastrosa.
Pacheco fue uno de los futbolistas más señalados de aquella actuación, sufriendo especialmente ante un inspirado Ferran Jutglá. El delantero catalán superó con demasiada facilidad la marca del central tanto en el primer gol como en el tercero, donde le dejó atrás con un gran regate antes de batir a Sivera.
El bajo desempeño defensivo obligó a Quique a realizar cambios en el descanso, siendo Pacheco uno de los cuatro jugadores sustituidos. Este partido ante el Celta ilustra el flojo momento que arrastra el defensa en las últimas jornadas, una situación inesperada dada la buena forma que había demostrado en los meses anteriores desde su llegada como cedido el pasado mes de agosto.
Nivel decreciente
El zaguero navarro cambió la camiseta de la Real Sociedad por la albiazul del Alavés en los últimos días de mercado. Llegaba a Vitoria en busca de más minutos de los disputados en San Sebastián y para reforzar una posición debilitada tras la salida de Abqar y Mouriño
Como jugador babazorro, Pacheco ha encontrado la continuidad deseada y, hasta hace poco, había respondido con un rendimiento notable a la confianza depositada en él.
Su seguridad y excelente manejo del balón han sido fundamentales para el esquema de Eduardo Coudet, quien le otorgó galones desde el inicio. De hecho, y en parte debido a las bajas defensivas, Pacheco solo se ha perdido tres partidos de todos en los que ha estado disponible, acumulando un total de 1997 minutos en lo que va de esta temporada.
No obstante, junto a la reciente mala racha de resultados del equipo anterior al partido contra el Celta, el nivel del central ha decaído. En el encuentro contra el Getafe correspondiente a la jornada 23 y disputado el 8 de febrero, que marcó el inicio de la mala dinámica liguera, cometió un claro penalti sobre Liso que propició el 0-2 para el equipo de Bordalás.
A pesar de ello, luego tuvo una buena actuación contra el Sevilla, manteniendo el nivel mostrado anteriormente. Sin embargo, su rendimiento decayó en los partidos posteriores frente a Levante y Valencia, donde fue expulsado por doble amarilla en el minuto 90+7. Tras perderse el encuentro ante Villarreal debido a la sanción, su último encuentro, el partido contra el Celta en Vigo, también se sumó a la lista de actuaciones mejorables.
Tramo final clave
El Alavés se enfrenta a los últimos nueve partidos de La Liga, una fase crucial para determinar si el equipo logra sus objetivos. Para afrontar este desafío, será fundamental recuperar la mejor versión de Jon Pacheco.
Bajo la nueva dirección de Quique Sánchez Flores y ahora dentro de un sistema de cinco defensas, el central navarro tendrá un papel protagonista para asegurar los puntos necesarios y, especialmente, para conseguir esa ansiada portería a cero en La Liga, algo que no ocurre desde el 6 de diciembre de 2025 contra la Real Sociedad.
El parón por compromisos internacionales es el momento idóneo para que Pacheco recupere fuerzas de una temporada exigente y alcance de nuevo su mejor estado de forma. El regreso a la competición será el 5 de abril, en casa contra Osasuna, un encuentro vital para continuar aumentando la distancia respecto a la zona de descenso.
La recuperación de Jon Pacheco es una de las asignaturas pendientes para el Deportivo Alavés de cara a las nueve “finales” que restan. Si el equipo de Sánchez Flores quiere alcanzar la permanencia necesita que el de Elizondo recupere el notable nivel que demostró en su llegada.