Calebe y Diabate, los dos inéditos con Quique Sánchez Flores
Los atacantes brasileño y costamarfileño son los dos únicos jugadores de campo que no han debutado a las órdenes del técnico madrileño
Aunque el margen de análisis aún es limitado, los dos primeros partidos de Quique Sánchez Flores al frente del Deportivo Alavés ya permiten identificar ciertas pinceladas de lo que busca el técnico madrileño en Mendizorroza. Y no solo a nivel de juego, también respecto a sus preferencias en cuanto a jugadores. Tras los duelos contra el Valencia y el Villarreal, son dos los que no han entrado en sus planes.
El desgaste de un incombustible Tenaglia, cada vez más presente
Dejando a un lado a Raúl Fernández, cuya participación, si todo sigue igual con Antonio Sivera, debería ser nula de aquí a final de temporada, son Calebe e Ibra Diabate los dos futbolistas que no han podido pisar el verde a las órdenes de Quique. Es decir, el resto de la plantilla, en mayor o menor medida, ya ha tenido minutos con el nuevo entrenador. Pero la situación de ambos responde a razones muy distintas.
El caso de Calebe es el más sencillo de explicar, pues es el gran damnificado por el cambio de dibujo. Con Eduardo Coudet, el Alavés desplegaba un esquema que le permitía ocupar la banda derecha; pero, con el nuevo 5-3-2, ese carril de un solo hombre no es adecuado para él: ni su rendimiento defensivo resulta suficiente ni tampoco cuenta con la capacidad de recorrer tantos metros a máxima intensidad.
Esto último sí que lo ofrece Ángel Pérez, que es el factor más determinante por el que el brasileño no está jugando. El maño, acostumbrado a actuar en esa posición en el Huesca, ha brillado como de los que más en los dos primeros duelos de Sánchez Flores. Y todo porque su perfil encaja a la perfección con lo que pide la demarcación de carrilero. Además, con minutos y confianza, seguirá creciendo.
Calebe llegó en verano a Vitoria-Gasteiz cedido por Fortaleza, como una de las apuestas personales del Chacho. La marcha del técnico argentino a River Plate le quitó su principal valedor en el vestuario y, ahora, se encuentra en tierra de nadie. Es el sexto jugador con menos minutos del Alavés este curso, un dato que refleja su irregularidad, pese a que hubo momentos en los que le ganó el sitio Carlos Vicente.
Sensible baja en el Celta para recibir al Alavés
Está por ver, por tanto, si el atacante brasileño consigue revertir la situación en las diez jornadas que restan de campeonato. No será en la derecha, pero donde sí podría actuar es en el centro del campo, como babazorro más adelantado. Esa ha sido siempre su posición natural, capaz de moverse con mayor libertad entre líneas y con más opciones de llegar al área rival. Dependerá de Quique verlo o no ahí.
LA GRAN INCÓGNITA
Si el caso de Calebe responde a una cuestión táctica y de rendimiento, el de Diabate es más difícil de descifrar. El delantero costamarfileño es, tras el reciente debut de Koski ante el Villarreal, el único fichaje del mercado invernal que aún no se ha estrenado con la camiseta albiazul. Y lo llamativo es que no arrastra ningún problema físico que justifique su ausencia, como sí ocurría con el central finlandés.
Los últimos minutos se ensañan con el Alavés
Ni Coudet ni Quique le han dado la oportunidad. El argentino consideraba que no estaba preparado a nivel físico después de la inactividad provocada por el largo parón de la liga sueca. Un argumento que podía tener sentido en las primeras semanas, pero no después de un mes y medio entrenando junto al resto del grupo en Ibaia. La preparación no puede seguir siendo la excusa a estas alturas.
Ahora bien, cuando el técnico alavesista acabe contando con él, su camino para entrar en el once titular será difícil, pues la pareja formada por Lucas Boyé y Toni Martínez parece intocable. Sin embargo, las características de Diabate podrían convertirle en un recurso interesante como revulsivo. Es un punta rápido, con capacidad para atacar el espacio y con buena pegada, un perfil diferente.
Segunda línea sin mordiente
Tampoco su competencia directa como primer recambio en la delantera es feroz. Mariano es la otra alternativa, pero su actuación en Mestalla dejó mucho que desear y le será difícil convencer a Sánchez Flores de que le dé otra oportunidad. Sea como fuere, con el equipo inmerso en la pelea por la permanencia y la exigencia del calendario, el Alavés necesita que todos los efectivos estén preparados.