El Deportivo Alavés está viviendo la cara más cruel del fútbol en las últimas jornadas. En los tres últimos partidos de La Liga –ante Levante UD, Valencia CF y Villarreal CF– los babazorros han dejado escapar hasta siete de los nueve puntos posibles en los minutos finales. El balance final ha sido apenas un punto, un botín que sabe a muy poco por la situación y la necesidad del equipo.

Además, los sólidos encuentros realizados por los albiazules –cada uno en circunstancias distintas– invitan a pensar que el conjunto vitoriano mereció mucho más. Sin embargo, la realidad es que los puntos conseguidos han sido insuficientes para alejarse de la cercana zona de descenso.

La primera de estas noches especialmente dolorosas llegó ante un rival directo como el Levante. En aquel encuentro, el todavía Alavés de Eduardo Coudet firmó un buen partido, sobre todo gracias a una gran primera mitad a la que solo le faltó el gol para ser excelente. 

Todo cambió tras la dudosa expulsión de Víctor Parada. Con un jugador más, el conjunto granota mejoró su juego y terminó imponiéndose de la forma más cruel posible para los albiazules: con dos goles en el minuto 88 y en el 90+7, después de que el Alavés hubiera resistido durante media hora con inferioridad numérica.

Una semana después, frente al Valencia, la historia fue todavía más dura. El Glorioso llegó al tiempo añadido de la segunda mitad por delante en el marcador, pero no logró cerrar el encuentro. Los ches reaccionaron en los últimos instantes y, de nuevo, dos goles en el descuento transformaron una victoria albiazul en una derrota inesperada.

El último capítulo de esta serie de finales amargos llegó ante el Villarreal. El Alavés completó un partido muy serio y se mantuvo por delante en el marcador hasta el minuto 90+8, cuando Nicolas Pépé firmó un auténtico golazo ante el que nada pudo hacer Antonio Sivera. Un empate que dejó un sabor especialmente amargo después del esfuerzo realizado durante todo el encuentro.

Finales injustos

El propio Sivera lamentó el desenlace: “Hemos estado muy serios, pero el fútbol no está siendo justo. Hoy perdemos dos puntos que eran mucho oxígeno”. Respecto al largo descuento, admitió que fue justo aunque “cuando pase al otro lado me gustaría que añadieran lo mismo”.

Por su parte, Quique Sánchez Flores consideró “excesivos” los minutos añadidos en los dos últimos encuentros y lamentó que esas prolongaciones hayan terminado siendo decisivas en el resultado. 

El Alavés tendrá que aprender de estos compases finales de partido para sacar recompensa de los buenos encuentros que vienen realizando las últimas jornadas.