El Deportivo Alavés está pecando de falta de gol durante esta temporada. La poca eficacia de cara a puerta en partidos puntuales le está costando puntos importantes a un equipo en el que, de los hombres de arriba, tan solo Lucas Boyé y Toni Martínez han logrado abrir sus registros goleadores.

Sin ir más lejos, en la primera mitad de la penúltima derrota liguera frente al Levante (2-0), el conjunto albiazul gozó de grandes ocasiones que no pudieron materializarse en forma de goles.

Unas dianas que en Vitoria no llegan, pero que sí están logrando convertir con más facilidad algunos de los jugadores que se encuentran cedidos por la entidad albiazul en otros lugares.

En Segunda, a la gran temporada de Asier Villalibre en el Racing de Santander con 10 tantos en 22 partidos, hay que sumarle también el debut goleador de Nikola Maras con el Mirandés hace dos jornadas. El central serbio ha pasado del ostracismo con Coudet a encontrar su hueco en el conjunto jabato. Misma situación que Diarra en Bélgica, quien habría logrado el pasado fin de semana su primer gol con el Anderlecht de no ser por la intervención del VAR. 

De todas formas, todo parece indicar que ninguno de estos tres jugadores va a tener mucho más futuro en el Alavés y permanecer en Ibaia la próxima temporada se vislumbra complicado para ellos.

El futbolista que, viendo su actual rendimiento, sí podría tener una oportunidad con la primera plantilla –o al menos de realizar la pretemporada– es Unai Ropero.

El atacante vitoriano está encontrando su mejor versión con el Hércules en Primera Federación, y ubicado en una nueva posición, llevaba dos jornadas consecutivas anotando hasta este pasado domingo, fecha en la que sufrió una lesión en la rodilla a los siete minutos ante el Atlético Madrileño. Para alivio alicantino, parece ser que el tiempo de baja no será tan grave como podía esperarse en un principio y Ropero podría reaparecer de nuevo dentro de dos semanas.

El canterano que debutó con el primer equipo del Alavés en la jornada 38 del curso 2021-22 y que volvió a disfrutar de minutos en la 2023-24 ante Las Palmas en Primera y frente al Terrassa en Copa, continúa buscando un sitio donde reafirmarse como la gran apuesta de Ibaia para la delantera albiazul. 

En Alicante, por fin, parece haber encontrado ese lugar en el que gozar de confianza y continuidad para quién sabe si tener la ansiada oportunidad a futuro con el Glorioso. A sus 24 años, ya suma un total de seis goles y dos asistencias en 25 partidos disputados.

De la banda al falso 9

No está siendo una temporada sencilla para el Hércules en el grupo dos de Primera Federación. El histórico equipo alicantino, llamado a regresar al fútbol profesional 12 años después de su última aparición en la categoría de plata, se encuentra en 11º lugar a cuatro puntos de los puestos de promoción, pero a tan solo cuatro puntos de una zona de descenso con la que ha estado coqueteando en varios tramos.

La falta de gol es un lastre que, al igual que al Alavés en Primera, está mermando enormemente a un Hércules sin un gran referente ofensivo. Las apuestas de Slavy –que abandonó el equipo en el mercado invernal– y Fran Sol, delantero habitual y de gran caché, pero que no está logrando convencer a la afición, no han salido según lo esperado.

Además, Oriol Soldevilla –otra de las grandes bazas ofensivas– se encuentra lesionado de larga duración desde octubre y Alberto Toril –el principal refuerzo invernal– sigue poniéndose a punto tras regresar a España desde la Liga de Costa Rica.

Ante este escenario, en el que el Hércules precisaba de un delantero como el comer, Beto Company, el técnico valenciano, ha posicionado a Ropero de falso 9 en las últimas jornadas. El canterano albiazul casi siempre ha jugado pegado a la banda derecha, por lo que esta demarcación era un reto prácticamente nuevo para él.

Lo cierto es que este experimento no le ha ido del todo mal al equipo alicantino, que sumó cuatro de nueve puntos posibles con dos goles de Ropero en las últimas dos jornadas previas al fatídico duelo en el que salió lesionado. La afición, además, parece estar encantada con la nueva posición de un extremo reconvertido a delantero que espera superar este percance físico y finalizar la temporada en el Hércules por todo lo alto.