Terminado el mercado de invierno y aún con el cambio de técnico coleando, el Deportivo Alavés empieza a sentar las bases de la temporada que viene. Y lo hace tratando de concretar la pieza fundamental en cuanto a la construcción del equipo, la del director deportivo. En ese sentido en las últimas jornadas la entidad albiazul ha trasladado una oferta de renovación a Sergio Fernández.

Según ha podido saber DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA, el Deportivo Alavés quiere seguir contando con el leonés para otro periodo largo de tiempo y le ha vuelto a ofrecer un contrato de tres temporadas hasta junio de 2029. Es la misma vigencia que sus dos anteriores renovaciones. 

Si en verano de 2020 amplió su estancia en Vitoria hasta 2023, fue días antes de terminar ese vínculo y poco después de lograr el ascenso en Orriols ante el Levante, cuando estampó su firma para cumplir el contrato que hoy en día le mantiene atado al Glorioso hasta el próximo 30 de junio. 

Ahora, con algo menos de cuatro meses por delante para terminar la temporada actual, la directiva que preside Alfonso Fernández de Trocóniz ha dado traslado de sus intenciones al técnico leonés, quien de entrada no ve con malos ojos continuar otro trienio más en la capital alavesa.

De hecho, hace poco más de dos semanas ya volvió a manifestarse públicamente en ese sentido en el desayuno que mantuvo con los medios de comunicación. “Mientras Querejeta quiera, yo le acompañaré; mientras él quiera que esté, yo estaré”, apuntó Sergio Fernández cuando fue cuestionado sobre su futuro.

Aquella fue una intención en toda regla de seguir dirigiendo la política deportiva del Alavés. La conexión entre ambos es total y todo hace indicar que el matrimonio se verá aún más reforzado con la próxima renovación. 

Una sola mancha en Vitoria

Fernández cumple actualmente su décimo curso en el Deportivo Alavés, a donde llegó procedente del Eibar en verano de 2016. En su primera campaña, y con Mauricio Pellegrino de entrenador, consiguió que el conjunto vitoriano disputará la histórica final de la Copa del Rey ante el Barcelona en el Vicente Calderón.

Un ejercicio después el sufrimiento sería la tónica dominante, sobre todo en la primera vuelta de campeonato, y después de tres entrenadores ocupando el banquillo –Luis Zubeldía, Gianni De Biasi y el Pitu Abelardo–, aunque logrando la salvación de manera holgada al final. 

En esta década de Sergio Fernández como director deportivo, el Alavés ha estado únicamente una temporada en Segunda División, curiosamente la que le otorgó el mando del equipo a Luis García Plaza y con el que lograría ascender precisamente en el campo del Levante gracias a un penalti transformado por Asier Villalibre en el minuto 129.

Todo ello tras haber caído a la división de plata un año antes en el estadio levantinista curiosamente con Julio Velázquez en el banquillo y tras haber apostado anteriormente por Javi Calleja primero y José Luis Mendilibar después para dirigir la nave albiazul. 

Ahora se plantea por parte de los dirigentes la misma duración de contrato para un Sergio Fernández que está viviendo esta temporada momentos de mayor protagonismo y situaciones embarazosas. Ahí están los actos de indisciplina protagonizados por Mariano y Diarra en las horas previas al duelo copero ante el Sevilla o recientemente la apuesta de Quique Sánchez Flores para el banquillo tras la marcha de Eduardo Coudet a River. 

Sea como fuera, la confianza en su trabajo y forma de proceder se ve más reforzada si cabe con esta nueva propuesta. La pelota se encuentra en el tejado del secretario técnico leonés, quien salvo sorpresa aceptará dicho ofrecimiento para seguir siendo un trienio más el responsable máximo de los proyectos deportivos a corto plazo del Deportivo Alavés.