El Deportivo Alavés volvió a hacerse fuerte en Mendizorroza y consiguió un valioso punto ante el Atlético de Madrid que le permite marcharse con buenas sensaciones al parón de selecciones. Los gasteiztarras encajaron pronto un gol de Giuliano, pero tuvieron el colmillo suficiente para devolver el golpe al momento y, con orgullo y tras un gran esfuerzo físico, resistieron en los últimos minutos ante un Atlético que se volcó en ataque demasiado tarde.
Eduardo Coudet introdujo de inicio una pequeña variante en la alineación utilizada en las dos primeras jornadas con la inclusión de Moussa Diarra, sin minutos hasta entonces, en el lateral izquierdo ocupando el lugar de Víctor Parada, que se quedó en el banquillo.
La decisión no le salió nada bien al técnico argentino, ya que el francés no entró bien en el encuentro y el Atlético de Madrid se aprovechó de un error suyo para adelantarse en la primera ocasión del partido.
El exalbiazul Giuliano Simeone le arrebató el balón al lateral babazorro en el centro del campo y pisó área en carrera tras una pared con Sorloth. Aunque Sivera tapó bien el remate de Almada al centro raso del hijo del Cholo, el propio Simeone, viniendo de posición de fuera de juego que no se revisó, se hizo con el rechace después de que Diarra no acertara a despejar y cruzó el balón con la pierna izquierda para colocar el 0-1 en el marcador a los seis minutos.
Era, en cualquier caso, la peor noticia posible ante un rival con pocas fisuras defensivas, pero los gasteiztarras no dieron tiempo al Atlético para disfrutar de su tanto. Cinco minutos después, en una jugada ensayada en un córner con Guridi apareciendo para devolver el balón a Vicente para centrar, Tenaglia, muy inteligentemente, se adelantó al despeje de Sorloth en el primer palo y el noruego le dio una involuntaria, pero clara patada que lo derribó. El colegiado no se lo pensó y señaló penalti.
También lo tuvo claro Carlos Vicente, que tras debatir con Toni Martínez se quedó con el balón y lanzó el penalti a la perfección, ajustado al palo derecho y engañando a Oblak para devolver las tablas al marcador.
Corría sólo el minuto 13 de partido y el partido se estabilizó a partir de entonces. De hecho, el Alavés apenas sufrió en el resto de la primera parte, con muchas disputas y sin apenas ocasiones más allá de algún centro desde la banda del conjunto babazorro y dos balones a la espalda buscando a Sorloth, a los que se adelantó bien en la salida Sivera.
Final sufrido
El inicio de la segunda parte fue extraño, por un lado porque no se generó ninguna ocasión de peligro en los primeros compases y, por otro, porque el partido se tuvo que detener durante más de diez minutos para poder a atender a un aficionado que comenzó a convulsionar en la grada y terminó siendo trasladado al hospital en camilla.
Por ello y por las constantes interrupciones del juego, no ocurrió nada hasta que el Atlético decidió ir a por el partido introduciendo en el verde a Ruggeri, Gallagher y Griezmann. Los visitantes agradecieron especialmente la entrada de este último, que no tardó en dejar su sello en el choque. Primero, con un gran centro rematado por Sorloth que salvó Sivera con una espectacular parada y, en el córner posterior, con un remate de volea al palo después de que el guardameta babazorro fallara en la salida. Diez minutos después, volvió a poner en apuros a Sivera con una falta lateral envenenada que esta vez sí logró repeler con acierto el alicantino.
Ante el empuje del Atlético de Madrid, Coudet empezó a dar por bueno el empate e introdujo cambios de perfil más defensivo como la entrada de Guevara y Protesoni, aunque este segundo tuvo que retirarse diez minutos después de ingresar por una lesión muscular y fue sustituido por Denis Suárez, que vivió su debut al día siguiente de su fichaje.
Entró en el minuto 88, pero con el largo descuento debido al parón, terminó disputando 17 minutos y colaborando en la heroica resistencia babazorra. El Atlético dominó, envió constantes balones al área, pero el Alavés logró mantenerse firme incluso con los problemas musculares de Jonny que obligaron a Vicente a ayudar en el lateral. El trabajo tuvo su recompensa con un valioso punto.