El Deportivo Alavés de Luis García Plaza no es el equipo más atractivo o mediático de la categoría, pero tampoco necesita serlo. Sin llamar demasiado la atención, y ofreciendo en cada partido una capacidad de adaptación superlativa, los babazorros continúan invictos y en lo más alto de la Segunda División después de seis jornadas disputadas. Una racha cada vez más brillante y a la que los gasteiztarras dieron este domingo continuidad gracias a su victoria por 2-1 contra el Huesca, quien no pudo hacer frente a los goles de Alkain y Tenaglia.
Respecto al once inicial, el técnico madrileño optó por dar continuidad a lo que tan bien le había funcionado ante el Lugo en el Anxo Carro. Sivera ocupó la portería; Tenaglia, Abqar, Seldar y Rubén Duarte formaron la línea defensiva, en la que no estuvo Maras de inicio por segunda semana consecutiva; Benavídez, Salva Sevilla y Guridi se encargaron de la sala de máquinas; Alkain, titular indiscutible, y el canterano Abde, otra vez de inicio por la ausencia de Rioja, partieron en las bandas; y Miguel De la Fuente actuó como referencia.
Sin embargo, el hecho de que el entrenador albiazul repitiera alineación no hizo que los primeros compases del encuentro fueran idénticos a los que se vivieron sobre el suelo gallego. En esta ocasión, los babazorros saltaron al césped del Paseo de Cervantes muy concentrados, dispuestos a responder cualquier movimiento de los oscenses, y esto provocó un inicio muy igualado y con muchas disputas en el centro del campo, donde ambos equipos se tantearon sin tomar demasiados riesgos.
Esta narrativa, durante la que el ambiente de Mendizorroza terminó convirtiéndose en el principal atractivo del partido, se mantuvo durante gran parte de la primera mitad, siempre que uno y otro optaron por bajar sus pulsaciones. Ahora bien, no todo fueron batallas en la medular, también hubo chispazos de protagonismo en las áreas y ahí las ocasiones más claras fueron para el Glorioso, quien, pese a no ser claro dominador, sí que supo cómo castigar, aunque a medias, los errores de la zaga oscense.
La primera oportunidad de los babazorros para adelantarse en el marcador la tuvo Abde en sus botas. A los 12 minutos, el canterano recibió dentro del área un pase raso de Guridi y, con todo a su favor, se encontró con la intervención de Andrés Fernández, al que el remate centrado del argelino no le puso en tantos apuros como él hubiera esperado. Una sensación que, sorprendentemente, se repitió superada la media hora de juego, cuando, en una acción idéntica, el guardameta murciano evitó el tanto de Miguel.
Entremedias, el Huesca respondió con una llegada de Soko que despejó Sivera con una bonita estirada y el Alavés, por su parte, siguió intentando abrir la lata por medio de Abde, el más activo de la parcela ofensiva. No tuvo suerte el africano de cara a gol, pero sí cumplió en esa faceta Alkain, quien, para alegría de Luis García –preocupado por la falta de efectividad–, aprovechó un córner ejecutado raso por Salva Sevilla para aparecer de imprevisto y marcar al primer toque el 1-0 a falta de cuatro minutos para el descanso.
Ya en la segunda mitad, el Cuco Ziganda dio entrada a Tomeo y Sielva en lugar de Pulido y Hashimoto tratando de cambiar el guión del encuentro, pero sin mucho éxito. El Glorioso se sintió cómodo con el electrónico a favor y, lejos de echarse atrás y esperar un fallo del rival, prefirió provocarlo él mismo. Algo que, de nuevo, logró a través de la estrategia, aunque en un ensayo diferente. Esta vez, Salva colgó el balón al primer palo, Miguel peinó hacia el segundo y allí apareció Tenaglia para definir a placer.
A partir de ese momento, los oscenses dieron, obligados por el resultado, un paso al frente y, en consecuencia, los albiazules empezaron a tomar menos riesgos. Una nueva narrativa que, en un principio, no pareció incomodar a los locales y que, sin embargo, pronto se convirtió en un problema. Porque, superada la hora de juego, y en una acción sin aparente peligro, Sielva se sacó de la manga un potente derechazo que sorprendió por completo a Sivera y terminó en el fondo de la red (2-1).
Posteriormente, tratando de recargar fuerzas, Luis García introdujo sobre el césped, en tres tandas de cambios diferentes, a Maras, Jason, Moya, Taichi Hara y Javi López en lugar de Abqar, Alkain, Salva Sevilla, Miguel y Abde. Por fortuna, pese a que las sustituciones no impidieron el monólogo del Huesca, quien se hizo con el balón y fue a por el empate, las ocasiones brillaron por su ausencia y, al final, la más clara la tuvo el atacante japonés, al que le faltó orientar mejor su cabezazo para sentenciar el encuentro.