El proceso participativo para definir el futuro uso y el modelo de gestión del edificio de Landaluze 27 en Laudio ha llegado a su fase final. Tras varios meses de trabajo conjunto, el proyecto que dotará al barrio de un nuevo espacio comunitario está cada vez más definido.

A lo largo de todo el proceso, las vecinas y los vecinos han demostrado un gran compromiso e implicación. Han participado activamente en las reuniones, han compartido propuestas, han aportado ideas y han mantenido un diálogo constructivo con el Ayuntamiento. Gracias a esa colaboración, se está construyendo un proyecto compartido que responde a las necesidades reales del barrio. Las aportaciones realizadas reflejan un objetivo claro: convertir Landaluze 27 en un punto de encuentro abierto, vivo y comunitario. 

El nuevo espacio pretende dar respuesta a una demanda histórica del vecindario, que llevaba años reclamando un lugar donde fortalecer la vida social, cultural y comunitaria del barrio. Para ello, se plantea un equipamiento polivalente y flexible, capaz de adaptarse a diferentes usos.

En él tendrán cabida actividades culturales, talleres, cursos, encuentros vecinales, actividades de bienestar como yoga o gimnasia, así como espacios informales que favorezcan la convivencia y las relaciones entre las personas. 

El modelo de gestión propuesto también apuesta por la colaboración. Mientras el Ayuntamiento asumirá las labores de mantenimiento del edificio, la ciudadanía tendrá un papel activo en la programación, la dinamización y el cuidado del espacio. De esta manera, se pretende que Landaluze 27 sea un lugar construido, gestionado y sentido como propio por toda la comunidad. 

Diseño abierto y versátil

En cuanto al diseño del local, se apuesta por un espacio abierto y versátil, con una zona de encuentro informal, una sala polivalente, un espacio destinado a actividades más tranquilas y un pequeño almacén, evitando una compartimentación excesiva y permitiendo que el edificio pueda adaptarse a las necesidades futuras

El proceso participativo también ha puesto de manifiesto las diferentes formas de implicación existentes en el barrio. Algunas personas han mostrado su disposición a colaborar activamente desde el primer momento en la organización y dinamización del espacio, mientras que otras prefieren participar puntualmente o hacerlo como futuras usuarias del equipamiento. Todas esas aportaciones han resultado fundamentales para enriquecer el proyecto. 

Todo este trabajo colectivo ya ha dado sus primeros frutos. En el pleno municipal del pasado mes de junio se aprobó una partida de 400.000 euros que permitirá redactar el proyecto de obra y avanzar en las siguientes fases de desarrollo.

"Este paso supone un impulso decisivo para hacer realidad un equipamiento largamente reivindicado por el vecindario. Landaluze 27 será mucho más que la rehabilitación de un edificio. Será el resultado del compromiso, la participación y el trabajo conjunto de un barrio que ha sabido construir, mediante el diálogo y la colaboración con el Ayuntamiento, una propuesta compartida para su futuro", han subrayado desde el equipo de Gobierno que, por ello, ha creído justo reconocer y poner en valor el esfuerzo realizado por todas las personas que han participado en este proceso, ya que "gracias a su implicación este proyecto está hoy más cerca que nunca de convertirse en una realidad", han apostillado.