Elciego ha sido este domingo el escenario de un homenaje a las personas asesinadas como consecuencia de la represión franquista tras 1936, un encuentro organizado por familiares de víctimas que ha servido también como presentación pública de La Pilastra, asociación para la Memoria y la Cultura Democrática.
Esta asociación nace, explican, con el objetivo de trabajar desde Álava “para recuperar la memoria de las víctimas y promover los valores democráticos como base de la convivencia”.
Asociación La Pilastra
Su nombre, La Pilastra, hace referencia a un paraje de Zambrana en el que fueron asesinadas una treintena de personas por su compromiso político y social y su oposición al golpe de Estado de 1936.
“Hay memorias que forman parte de la historia íntima de un pueblo y que siguen vivas mientras alguien las conserve y las comparta”.
El homenaje, organizado por familiares de las víctimas, ha reunido a decenas de vecinos en el parque aledaño al frontón, donde se ha plantado un olivo como símbolo de memoria y dignidad. Durante la ceremonia, varios familiares han dado lectura al texto El olivo de la memoria, un discurso en el que se ha subrayado que “hay memorias que forman parte de la historia íntima de un pueblo y que siguen vivas mientras alguien las conserve y las comparta”.
Nombres que vuelven a pronunciarse en Elciego
De este modo, “tras décadas en los que en demasiadas ocasiones el recuerdo a las víctimas ha tenido que estar circunscrito al ámbito de lo privado”, los nombres de Guillermo Bauza, Pablo Cañas, Germán Cornes, David Lamaza, Pedro Osés, Daniel Palacios, Augusto Rubio, Miguel Sáenz, Adrián Uribe y Fidel Uribe han vuelto “a pronunciarse en voz alta en Elciego”. El acto ha servido también para recordar a víctimas de localidades cercanas, como Aldeanueva de Ebro, Laguardia, Cenicero, Haro y Calahorra.
“Frente a los crecientes discursos de odio, de banalización del autoritarismo y de justificación de la violencia, hay que seguir sembrando dignidad”.
Finalmente, en el cementerio de la localidad, los asistentes han realizado una ofrenda floral frente a la lápida bajo la que reposan los restos recuperados en 1979 por iniciativa de las propias familias, que por entonces realizaron por su cuenta la exhumación de los restos de una fosa del cementerio de Zambrana.
“Este homenaje quiere contribuir a restaurar la dignidad arrebatada y a transmitir a las generaciones futuras el valor de la memoria, la convivencia y el respeto”, destaca la asociación La Pilastra en un comunicado, para añadir que “frente a los crecientes discursos de odio, de banalización del autoritarismo y de justificación de la violencia, hay que seguir sembrando dignidad”. “La memoria es una herramienta imprescindible para construir una sociedad más justa, libre y democrática”, concluye.