Si hay una manera de poner el broche a las fiestas de todos los alaveses, esa es precisamente con la tradicional visita al Santuario de Estíbaliz. El enclave está acogiendo este 1 de mayo a millares de visitantes que se acercan hasta la joya del románico del País Vasco, donde se aloja la talla medieval de la Virgen de Estíbaliz, patrona de Álava, en una jornada en la que las lluvias respetan y las agradables temperaturas de la mañana provocan la llegada de centenares de personas, bien en bicicleta, de paseo desde Vitoria o los pueblos cercanos, en coche o en las lanzaderas desde la capital alavesa.

Se trata de una jornada familiar en la que no faltan precisamente alicientes para todo tipo de públicos. Desde la subida a Estíbaliz, un aroma que se hace notar fue precisamente el del txoripan, un aperitivo indispensable en festividades como la de hoy. "Una mañana estupenda, ya lloverá a la tarde", decían entre varios peregrinos que se congregaron en torno a la iglesia.

Otra de las estampas, a los pies del Santuario de Estíbaliz, es la de los participantes del XXXI Concurso de Pintura Rápida al Aire Libre. Además, este año se celebra la séptima edición de la Feria de los Desagravios, que ha revitalizado la festividad de Estíbaliz desde que Álava Medieval la reactivó. De 9.00 a 16.00, quienes se acerquen al entorno del santuario podrán conocer de primera mano a productores y agentes locales a través de puestos de artesanía, gastronomía y cultura. La gente tampoco ha desaprovechado la ocasión para adquirir productos de kilómetro cero como miel, chorizos o quesos.

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En imágenes: Álava despide sus fiestas en el Día de Nuestra Señora de Estíbaliz Alex Larretxi

Los puestos ofrecen quesos, setas, hongos, dátiles, frutas escarchadas, tomates, ajos… También dulces, pastelería, mieles y galletas. A la entrada, bisutería, bolsos, novelas, utensilios de cocina hechos a mano y de kilómetro cero, así como jabones, pañuelos festivos o bisutería elaborada con papel. En definitiva, no falta de nada para quienes se acercan a disfrutar del ambiente. A la hora del almuerzo, el talo ha sido el plato la estrella, con tres puestos ante los que se han formado largas colas de gente deseosa de saborear este típico producto.

La mayor afluencia se ha registrado entre las 11.00 y las 13.00, cuando la cuesta desde el aparcamiento —repleto en aquel momento— hasta el santuario se ha llenado de gente. Eso sí, tal y como marca la tradición, ha habido gente que ha llegado a Estíbaliz por la vía verde del Ferrocarril Vasco-Navarro tanto en bicicleta como a pie. El recorrido se ha animado con una kalejira con música y con el colorido de los puestos.

Los txikis, a disfrutar

Los más pequeños también han disfrutado de su espacio desde las 10.00, con servicio de pintacaras en la zona infantil, al que se ha sumado a las 10.30 un taller de juegos de madera. A las 11.30 se han abierto además las inscripciones para la categoría infantil del concurso de pintura, y a partir de las 12.00 está disponible el hinchable barredera en la zona de juegos.

A las 11.00 ha arrancado una de las citas más esperadas de la mañana: el XXXI Concurso Culinario a base de patata alavesa, un guiño a la identidad gastronómica del territorio que cada año despierta tanto participación como expectación. A la misma hora, el Club de Esgrima C.S.E. ha ofrecido una exhibición, y la animación musical ha brindado un ambiente de gala durante toda la mañana.