En la víspera de San Prudencio, fallecía el sacerdote alavés José María Elizondo Apellániz a los 93 años de edad. Natural de Moreda de Álava, nació un 1 de mayo de 1932 por lo que en breves días hubiese cumplido 94 años. Hijo de Vicente y Francisca, fue educado en los valores del Evangelio y en el amor a Cristo y a la Virgen María. Por ello, aún sin llegar a los 18 años, decidió dedicar su vida a la Iglesia y a la Buena Noticia a través del sacerdocio en el servicio a los hermanos. Tras superar su formación religiosa, el entonces Obispo de Vitoria, Mons. Francisco Peralta, le ordenó sacerdote en la Capilla Pública de Cristo Rey del Seminario de Vitoria un 12 de agosto del año 1956, con 24 años de edad.

Su primera responsabilidad fue como prefecto de Disciplina en el Seminario Menor de Vitoria, ubicado en el hoy colegio Molinuevo-Egibide, donado en 1921 por Ángela Molinuevo para ser hospital para niños pobres y lugar para la formación de sacerdotes sin recursos, lugar donde hoy descansan sus restos junto con los de su marido Juan Cavero y Llera. Dos años después, en 1958, marcha a Roma para comenzar sus estudios en Derecho Canónico, terminándolos en la Universidad de Salamanca. Compagina estos estudios eclesiasticos con Psicología donde se gradúa en la Universidad Complutense de Madrid.

José María Elizondo

José María Elizondo Cedida

En 1968 regresa a suelo alavés y es nombrado párroco de Labastida hasta 1991. También se le encarga la tarea de la docencia de la materia de Psicología en el Seminario de Vitoria entre otras asignaturas. Colabora también en las parroquias de Aberasturi, Argandoña y Andollu así como en la parroquia vitoriana de San Pablo Apóstol, en el barrio de Ariznavarra hasta 1998. En ese año, el Obispo Asurmendi le nombra Director del Archivo Diocesano, organismo que custodia la historia tanto de la Iglesia de Vitoria como del conjunto de Álava y buena parte del País Vasco, ya que las iglesias vizcaína y guipuzcoana fueron parte de la Diócesis de Vitoria durante casi un siglo.

Entre sus labores en estos años al frente de este organismo, destaca la documentación que logró ordenar y establecer relativa a causas de beatificación y canonización existentes en el Archivo Diocesano de Vitoria. En 2005 es nombrado canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Santa María de Vitoria llegando a ser Dean del Cabildo, representando así al obispo en la Catedral en su ausencia, cuidando la liturgia, gestionando la vida de la Catedral y asistiendo al prelado en celebraciones solemnes. Sus hermanos sacerdotes así como antiguos alumnos y parroquianos de Labastida o de Ariznavarra destacan de él su profunda inteligencia y su bondad, pero sobre todo, recuerdan su alegría contagiosa y su buen humor. “Era jovial, sencillo, deportista, un profesor estupendo y un sacerdote cercano lleno de devoción y dedicado a sus fieles”. El funeral por el eterno descanso de su alma se celebrará hoy, miércoles 29 de abril, a las 18.00 horas en la Capilla Pública de Cristo Rey del Seminario de Vitoria, presidido por el Obispo de Vitoria, D. Juan Carlos Elizalde.