El diputado general de Álava, Ramiro González, ha asegurado este martes que la adscripción de trabajadores de Tubos Reunidos al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que permite cubrir los 301 despidos previstos por la compañía "abre una ventana de esperanza" sobre su viabilidad.
Sin embargo, el máximo dirigente foral ha reconocido que el escenario sigue siendo "complejo", y que resulta "fundamental" lograr un acuerdo con la Sepi para reestructurar la deuda, un proceso que tiene "complicaciones importantes".
Plan de viabilidad
También ha advertido González sobre la necesidad de que lleguen a la planta "socios industriales que permitan llevar a cabo con éxito un plan de viabilidad que refuerce la capacidad" de la empresa, así como un plan comercial.
Dirección y sindicatos no llegaron la semana pasada a un entendimiento sobre la aplicación del ERE, que contemplaba 274 despidos en la planta de Amurrio y 27 en Trapagaran.
La empresa había dado de plazo hasta ayer lunes a las 15:00 horas para que los trabajadores interesados en acogerse a las salidas voluntarias pudieran apuntarse. Finalmente se ha logrado cubrir las 301 salidas previstas en el ERE con trabajadores que han pedido adscribirse a la oferta para abandonar la empresa.
La falta de acuerdo con los sindicatos, ha expuesto también González, "dificultaba de manera notable todo intento de salvar a la empresa", por lo que la decisión de los trabajadores de adherirse al ERE "abre una ventada a la esperanza" sobre la supervivencia de Tubos, aunque la situación "sigue siendo muy difícil".
Las condiciones
Los trabajadores que se han sumado al plan de bajas incentivadas lo harán bajo las condiciones presentadas en la última reunión entre empresa y comité el pasado viernes.
Así, la dirección ofreció prejubilaciones entre los 57 (incluidos los que cumplan esta edad hasta diciembre de este año) y 62 años, con un plan de rentas al 70% del salario bruto incluyendo pluses y EPSV hasta que el trabajador cumpla 63 y CESS hasta los 65.
Para los mayores de 63 años, planteó una indemnización equivalente a 20 días de salario por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades. En el caso de los eventuales, ofertó 30 días de salario por año de trabajo con un tope de 12 mensualidades, reconociendo antigüedad con unidad de vínculo contractual.
Para el resto, 45 días de salario por año trabajado con límite de 24 mensualidades, más 1.500 euros por año hasta un máximo de 10 años.
De este modo, se daría vía libre para avanzar en uno de los tres ejes del plan de viabilidad propuesto por la empresa, el de la reducción de costes, que incluye no solo el ERE, sino también la “interrupción de la actividad” de la acería de la planta de Amurrio y la externalización de la logística, medidas rechazadas también por los sindicatos.