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Álava retira los títulos honoríficos concedidos a Franco y Mola

Con 50 votos a favor y 1 en contra, el Pleno de las Juntas Generales ha aprobado la revocación

Álava retira los títulos honoríficos concedidos a Franco y MolaNODO

Los títulos honoríficos de‘Padre de la Provincia’ y ‘Diputado General Honorario’ que fueron concedidos a Francisco Franco y Emilio Mola en la Guerra Civil y años después de ella, han sido revocados de manera definitiva en el Pleno de las Juntas Generales

Tras tramitarse la Proposición de Norma Foral llevada a cabo por los grupos EAJ-PNV, EH Bildu, PSE-EE y Elkarrekin Araba, la mayoría absoluta de la Cámara ha aprobado la revocación, y por lo tanto, han dejado sin efecto los nombramientos honoríficos que el dictador y el general franquista aún ostentaban en Álava. 

Por un lado, los títulos de ‘Padre de la Provincia’ y ‘Diputado General Honorario’ fueron otorgados a Francisco Franco en noviembre de 1936, y revocados en 1944, a través de una Diputación Provincial que, apuntan los cuatro grupos, carecía de la legitimidad de las instituciones forales legítimas. Además, recuerdan, el primer título corresponde a los Diputados Generales que por un servicio extraordinario prestado a la Provincia han obtenido esa honorífica distinción por Acuerdo de la Junta General. En cuanto al segundo, señalan, debe corresponder a “aquellos hombres que prestan servicios de gran valía a la Provincia de Álava”, en prueba de reconocimiento y gratitud. 

Por su parte, fue también en 1936 cuando el general franquista Emilio Mola recibió su correspondiente título de ‘Padre de la Provincia’. Cabe recordar que estas figuras honorarias constituyen el máximo peldaño del reconocimiento civil en el Territorio, reservados históricamente a quienes han destacado en la defensa y conservación de las libertades.

Esta medida se sostiene gracias a la Ley 9/2023 de Memoria Democrática de Euskadi en la que se acepta que elementos contrarios a la memoria histórica serán retirados por las administraciones públicas del País Vasco, según sus competencias. A su vez, según la Ley 20/2022, de Memoria Democrática estas administraciones públicas están obligadas a “adoptar las medidas oportunas para revisar de oficio o retirarla concesión de reconocimientos, honores y distinciones que resulten incompatibles con los valores democráticos y los derechos y libertades fundamentales, que comporten exaltación o enaltecimiento de la sublevación militar, la Guerra o la Dictadura (...)”.

Unanimidad

Todos los grupos, a excepción de Vox, han votado a favor de la propuesta. El portavoz de Elkarrekin Araba David Rodríguez Llinares ha querido subrayar la importancia del día de hoy en la Cámara: “Hoy cumplimos con una obligación moral con todas las víctimas del franquismo”. Además, ha recordado que medidas como estas vienen en fechas muy especiales como el 50 aniversario del 3 de marzo, en el que 5 obreros fueron asesinados a manos de la Policía Armada. Por su parte, Eva María López de Arroyabe, portavoz de EHBildu aclara que la noticia es “excelente” para las víctimas, aunque, admite, “viene un poco tarde”.

“Hoy cumplimos con una obligación moral con todas las víctimas del franquismo”

David Rodríguez Linares . Portavoz de Elkarrekin Araba

Los socialistas también se han mostrado satisfechos con la aprobación. “Es un nuevo hito y hacemos homenaje a las víctimas del franquismo en Álava”, apunta Josu Lopez Ubierna, portavoz del PSE-EE. “Ni la dictadura ni la guerra son nuestro modelo de sociedad y democracia. Decimos sí a la convivencia y no a la dictadura”. Para terminar con la intervención, el portavoz de los jeltzales Iñaki Ruiz de Galarreta también ha manifestado su aprobación, pero, asegura, llega en un contexto en el que la ultraderecha va abarcando cada vez más terreno, y en los que cada vez más jóvenes ensaltan la figura del dictador.

Por su parte, el representante de Vox, Jonathan Romero Gamiz, ha votado en contra de la revocación que, ya que, aclara, la propuesta que viene de la mano de "los herederos de ETA" se trata de "activismo ideológico". Además, dice que no corresponde a los partidos decidir qué tiene que ser olvidado y qué no. "La historia debe estudiarse, no borrarse", ha añadido.