El segundo encuentro vitivinícola de Rioja Alavesa se celebró este viernes en Laguardia. Se trata de un espacio de análisis, escucha y diálogo impulsado por el Gobierno Vasco con el claro objetivo de reforzar la unidad del sector y avanzar en una estrategia compartida que ponga en valor la singularidad y diferenciación de Rioja Alavesa.

Durante la jornada, representantes institucionales, bodegas y viticultores coincidieron en la necesidad de afrontar los retos desde la cooperación y la visión común, consolidando un proyecto colectivo capaz de fortalecer la competitividad del territorio en un contexto de mercado cada vez más exigente.

En este sentido, la consejera vasca de Agricultura, Amaia Barredo, subraya que los retos que tiene hoy Rioja Alavesa no se pueden afrontar desde la fragmentación. “Necesitamos más unidad, confianza y una estrategia compartida que nos permita diferenciar nuestros vinos desde la calidad, el territorio y las personas”. Además, señala Barredo que la competitividad del sector pasa por “organizar el valor, construir un relato de identidad propia y proyectarlo con coherencia en los mercados”.

La consejera vasca de Agricultura, Amaia Barredo Irekia

El encuentro puso el foco en la singularidad de Rioja Alavesa como elemento clave de diferenciación: un territorio con identidad propia, patrimonio vitícola, viñedos de calidad y una fuerte vinculación con la gastronomía y la cultura vasca. Esta identidad diferenciada es la base para avanzar hacia un posicionamiento segmentado, orientado a mercados y consumidores que valoran el origen, la calidad y la autenticidad.

Junto a la unidad y la diferenciación, la jornada abordó la importancia de la innovación y el conocimiento como palancas estratégicas. La transferencia de I+D+i al viñedo y a la bodega, la sostenibilidad y la adaptación al cambio climático se han identificado como factores clave para asegurar la resiliencia del sector a medio y largo plazo.