Ataca, la asociación independiente de agricultores y ganaderos por y para el campo de Treviño y Álava, ha advertido que convocará más protestas y "se agravarán" las movilizaciones en los próximos días, ante la posibilidad de que la Unión Europea firme el acuerdo de libre comercio con Mercosur, ya que supondría una "amenaza directa para la supervivencia del campo y para la soberanía alimentaria europea".

Así lo ha anunciado este viernes su presidente, Raúl Beitia, durante la segunda jornada consecutiva de manifestaciones contra la nueva Política Agraria Común (PAC), en la que medio centenar de tractores se han concentrado frente al Gobierno Vasco en Vitoria-Gasteiz antes de llevar a cabo una nueva tractorada que les llevará ante la Subdelegación del Gobierno en el centro gasteiztarra.

Beitia ha asegurado que el sector primario seguirá movilizándose para que no se apruebe el acuerdo con Mercosur y ha anunciado su intención de convocar para el lunes más protestas en las carreteras de toda la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra.

Tractorada este jueves de la asociación de agricultores alaveses y de Treviño (Ataca) en Vitoria EFE

"Igual tenemos que empezar a cortar ya a las bravas como en Francia. Ya nos da igual, porque, si cortamos una carretera, te van a meter una, y de medio arruinados, pues arruinados ya del todo", ha manifestado, para advertir que, "si siguen así las cosas, seguramente, se agravarán".

La asociación ha insistido en que el acuerdo con Mercosur conllevará "competencia desleal" para ellos y "menos seguridad alimentaria" para los consumidores. Este acuerdo, a su juicio, abriría el mercado europeo a la competencia de un bloque agrícola cuatro veces mayor que la Unión Europea, "con salarios, impuestos y exigencias ambientales, laborales y sanitarias muy inferiores, sin cumplir unos estándares de producción".

Política Agraria Común (PAC)

La nueva Política Agraria Común (PAC), cuya propuesta está en borrador, el incremento de las cargas burocráticas y las recientes crisis sanitarias vividas, son otras de las reivindicaciones del sector alavés. Unas demandas a las que suman el rechazo a los macroproyectos de renovables, el fin de la protección integral del lobo por sus ataques al ganado y la reducción de impuestos a los hidrocarburos.