El municipio de Ribera Alta, en Añana -con menos de 900 habitantes distribuidos en 26 concejos, de los que Pobes es sede del Ayuntamiento- está siendo objeto de una profusa mejora de infraestructuras, pese a que su presupuesto anual es de poco más de un millón de euros.
Ejemplo de ello son el centro de salud o la planta principal del propio Ayuntamiento, en cuyos bajos se quiere habilitar ahora un espacio comercial de cercanía, así como la farmacia, “con el fin de ampliar horarios y días de atención”, según ha avanzado en un informe de actividad municipal su alcalde, Javier Gallego Rodríguez.
Asimismo, tras varios años de gestiones para obtener diferentes subvenciones, se ha logrado combinar tres ayudas que han permitido configurar un plan financiero viable y acometer la reforma integral de las piscinas, vestuarios inclusive, con el objetivo de que todo el complejo deportivo quede renovado y pueda inaugurarse al completo en la temporada de baño de 2026.
Otra clara mejora vendrá de mano del polideportivo Urbigain. Y es que a la reforma y acondicionamiento de sus paredes, poniendo en valor su imagen, se le va a sumar a través del Plan Foral, la renovación completa del tejado, reforzando su estructura y preparándola para la futura instalación de placas solares, evitando la ocupación de suelo agrícola.
De hecho a fin de avanzar hacia la descarbonización y reducir el coste de la energía, se proyecta crear la primera comunidad energética municipal. “Esta instalación cubrirá el consumo de todos los edificios públicos y, además, permitirá que las viviendas situadas en un radio de 2 kilómetros puedan sumarse al consumo compartido”, ha explicado Gallego; que también ha adelantado que en el pueblo de Castillo-Sopeña esta previsto construir, a finales de 2026, la primera promoción de vivienda protegida, con entre 6 y 8 viviendas destinadas a la emancipación de personas menores de 40 años, dada la necesidad detectada.
Senda de los molinos
Otro hito para Ribera Alta, esta vez en materia turística y con ayuda de los fondos europeos, es la creación de la senda de los molinos. Un recorrido de unos 4 kilómetros, en plena Red Natura 2000 y apto para peatones y bicicletas, que conectará los molinos de Hereña y el recién restaurado de Mimbredo, en Anúcita.
Un proyecto turístico sin precedentes en el municipio, que busca mostrar el funcionamiento de las antiguas infraestructuras hidráulicas que sirvieron de sustento a generaciones pasadas, además de fomentar el senderismo accesible. Su gestión se realizará desde una página web ya en desarrollo para poder reservar visitas guiadas.
Asimismo, la Cuadrilla de Añana les ha ofrecido disponer de varias bicis eléctricas, junto con su caseta y a coste cero para las arcas municipales. Su uso se gestionará a través de una aplicación móvil. Además, con la colaboración de un empresa especializada se ha elaborado un proyecto para crear una red de senderos que recorra y conecte todo el municipio, incorporando trabajos de limpieza y la señalización correspondiente para pequeños y grandes recorridos. Esta previsto que las obras salgan a licitación este año, reforzando el plan de turismo diseñado para Ribera Alta.