La receta electrónica comenzó a implantarse de forma progresiva en la CAV desde la segunda mitad de la década de los 2000 y quedó totalmente desplegada en el sistema sanitario vasco en diciembre de 2013.
Pero casi 12 años después de este hito, alrededor de 2.200 alaveses no han tenido acceso hasta ahora a este sistema que permite retirar los medicamentos de las farmacias comunitarias sin necesidad de contar con un aparatoso talonario de papel.
Ágil y segura
Se trata de los mutualistas de Muface que reciben asistencia sanitaria en la red privada, más de la mitad del total de 3.800 que hay en el territorio, que desde este martes pueden beneficiarse por fin de esta tecnología ágil, segura y que garantiza la total trazabilidad de los tratamientos.
Mercedes Fernández ha sido la primera alavesa en hacer uso de ella en la farmacia de Pedro Rivero, ubicada en la calle Nieves Cano de Gasteiz. Realizada la dispensación, para la que esta usuaria solo ha necesitado presentar su tarjeta de la aseguradora Asisa, esta usuaria ha calificado la experiencia como "muy positiva".
"Es mucho más cómodo no tener que estar dependiendo del talonario, que muchas veces se te olvida cuando vas al médico. De esta manera, en comodidad, ganamos", ha reconocido visiblemente satisfecha.
También visados
Hasta la fecha, los mutualistas debían acarrear con sus talonarios físicos provistos de las recetas previamente cumplimentadas por sus especialistas médicos cuando querían retirar los fármacos.
Además, ciertos medicamentos de uso restringido, como los que tienen problemas especiales de seguridad o algunos destinados a grupos de riesgo, debían ser visados también en las oficinas de Muface antes de poder ser recogidos en las farmacias.
A partir de ahora, “va a ser un trámite automático, electrónico, en el que el mutualista no va a tener que hacer ninguna gestión”, tal y como ha explicado María Blanca Murga, directora de la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado.
Los mutualistas dispondrán ya cuando necesiten ir a por cualquier fármaco de la receta electrónica en sus respectivas tarjetas de asegurados –al margen de Asisa, también pueden estar bajo el paraguas de IMQ-Adeslas– y, al margen de ello, tendrán igualmente una hoja de tratamiento activo dotada con un código QR que podrán descargarse, consultar o imprimir para que les dispensen la medicación sin necesidad de realizar ninguna gestión adicional.
Murga ha destacado el hecho de que el 58% de los mutualistas afiliados a Muface en Álava y que reciben asistencia sanitaria en la red privada están jubilados, por lo que en un alto porcentaje son pacientes crónicos que tienen que deben acudir a su botica frecuentemente.
La directora de Muface en el territorio ha puesto en valor la “comodidad” que van a ganar estas personas al evitar trámites burocráticos necesarios hasta ahora, además de la “trazabilidad, la seguridad y, sobre todo, el mayor control en la dispensación” que “todos los intervinientes en el proceso” van a lograr.
Ha asistido también a la presentación de este avance el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Álava (Icoma), Kepa Urigoitia, quien ha remarcado que la incorporación de estos más de 2.000 alaveses a la receta electrónica “supone un avance en seguridad, en trazabilidad, en sostenibilidad” y en “facilidad, tanto para la farmacia como para los propios pacientes”.
Por su parte, la subdelegada del Gobierno en Álava, Mar Dabán, ha incidido en esa “mejora en la reducción del tiempo de desplazamiento” de la que se beneficiarán los mutualistas, “con lo que ello facilita a las personas, sobre todo, que tienen un tratamiento más crónico”.
"Esfuerzo y trabajo"
Se trata también, en sus palabras, de “una muestra del esfuerzo y trabajo que se lleva a cabo por parte del Gobierno de España para una mejora en los servicios públicos y las prestaciones sociales”.
Entretanto, el director del Farmacia del Gobierno Vasco, Iñaki Betolaza, ha destacado que la receta electrónica, a la que ya se sumaron en plena pandemia del covid-19 todas las personas afiliadas a Muface que reciben atención sanitaria en Osakidetza, “facilita el acceso al medicamento” y, “sobre todo”, lo hace “de una forma segura”, pues “permite hacer un uso adecuado” de esos fármacos.