Arabako Mahastiak-Viñedos de Álava ha constituido su Consejo Regulador con el objetivo de dar un paso más para la puesta en marcha de esta Denominación de Origen Protegida y de lograr que el primer vino cosecha de 2023 pueda comercializarse ya al amparo de esta DOP.

Este sello ha informado este lunes, a través de un comunicado, de que la constitución de su Consejo Regulador se produjo el pasado 21 de enero, un trámite que considera que es "el siguiente paso natural" en este proyecto.

Arabako Mahastiak ha recordado que esta medida se produce después de que el Gobierno Vasco le haya otorgado la denominada 'Protección Nacional Transitoria', y de que se haya encomendando a una Comisión Rectora, propuesta por Asociación de Bodegueros de Rioja Alavesa (ABRA), las funciones del Consejo Regulador.

Desde Arabako Mahastiak se ha subrayado que esta protección provisional, "hasta su aprobación definitiva en Europa", se ha logrado gracias a que el expediente de la solicitud de reconocimiento de esta nueva DOP "cumple estricta y rigurosamente las regulaciones vigentes concernientes a los ámbitos de protección".

La tramitación de la solicitud se encuentra desde mayo de 2022 en las instituciones europeas, en las que una comisión técnica debe estudiar la petición "de acuerdo con el procedimiento y reglamentación de la UE". 

 "UNA CLARA DIFERENCIACIÓN"

El nuevo Consejo Regulador se encuentra trabajando en los trámites necesarios que permitirán abrir los registros a viticultores y bodegas que cumplan con su pliego de condiciones, con el objetivo de obtener el primer vino cosecha 2023 bajo el amparo de la Denominación de Origen Protegida Arabako Mahastiak-Viñedos de Álava.

Los promotores de este sello han explicado que Rioja Alavesa "lleva muchos años clamando por una clara diferenciación", y que esta nueva marca "es a día de hoy el único proyecto viable para la materialización" de este objetivo.