Un rapero de 18 años muere en Madrid de cuatro puñaladas

Little Kinki fue perseguido por al menos tres personas que le atacaron por la espalda en las inmediaciones de su casa

17.07.2021 | 00:44

Madrid – La Policía Nacional avanza en la investigación para dar con los asesinos del joven Isaac, un rapero de 18 años apodado Little Kinki con síndrome de Asperger que fue asesinado en Madrid, y tomó declaración a personas de su entorno y revisó las cámaras ubicadas en las inmediaciones del lugar del crimen.

Las primeras hipótesis descartan que el móvil del asesinato fuera un robo, ya que tenía todas sus pertenencias encima. Además, la violencia empleada en el ataque hace pensar a los investigadores en otra motivación.

Fue la noche del pasado miércoles cuando ocurrieron los hechos. Los testigos del asesinato aseguraron a la policía que el chico fue perseguido por al menos tres personas, que le alcanzaron y le asestaron cuatro puñaladas en la espalda.

En el momento de la agresión, el joven hablaba por teléfono con un amigo, con el que había quedado y al que relató todo lo que sucedía. El testimonio de este chico es clave en la investigación para aportar datos que puedan dar con los atacantes, que huyeron de la zona montados en patinetes eléctricos.

Su amigo denunció a los agentes que el joven llevaba un tiempo siendo acosado por varios miembros de una banda juvenil que se movía por las inmediaciones de su casa.

Dos médicos, los primeros Los primeros en atender a la víctima fueron dos médicos, que pasaban por la zona, y encontraron al joven en la calzada, en posición fetal con abundante sangrado. Estos sanitarios fueron los que iniciaron la reanimación hasta la llegada de Samur-Protección Civil, quienes tras media hora de maniobras solo pudieron confirmar el fallecimiento. La madre del joven acudió al lugar y fue asistida por un psicólogo del Samur.

Isaac L. T. vivía con su madre cerca del lugar donde fue asesinado y tenía síndrome de Asperger, algo que no le impedía desarrollar con éxito una de sus grandes pasiones, el rap, que conjugaba con el reguetón. Hace pocos meses había firmado un contrato con una discográfica.

De ese mundo tenía muchos amigos y era conocido en los círculos de la música urbana, llegando a subir algunas de sus canciones en redes sociales con el apodo de Little Kinki.

El mismo día de su asesinato subió una publicación a Instagram, red en la que tenía más de 2.000 seguidores, que se ha convertido en un mural de condolencias con más de 200 comentarios. "Deportista, freestyler, gracioso, simpático, agradable y con un corazón inmenso" son algunas de las palabras con las que le describen sus amigos en redes sociales tras conocer la noticia de su muerte.

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