El reto de los cuidados en Álava: por un futuro más digno
DNA organiza un interesante foro para conocer el modelo de atención y cuidados en el territorio, con la mirada puesta en la dignidad, la equidad y la corresponsabilidad
El territorio alavés atraviesa una transformación demográfica profunda. Según los datos más recientes del censo, en este 2025 contamos con más de 340.000 residentes en toda Álava, de las cuales cerca de 80.000 tienen más de 65 años. Ese envejecimiento sostenido se explica por una combinación de factores: descenso de la natalidad, aumento de la esperanza de vida y —aunque hay presencia de población extranjera— esos flujos migratorios no compensan el déficit generacional.
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Así pues, este cambio de pirámide poblacional implica que cada vez habrá más personas en edad de jubilación —y potencial dependencia—, y simultáneamente menos población joven. A nivel del conjunto del País Vasco, hace décadas que la proporción de mayores de 65 años se ha multiplicado. Solo en dato: en 40 años se han multiplicado por 2,5.
Pero no es sólo una cuestión de números: este envejecimiento conlleva un aumento en la prevalencia de enfermedades crónicas, discapacidad, dependencia y múltiples patologías en las personas mayores, lo que incrementa la demanda de cuidados y apoyo social.
De hecho, en Euskadi —y por tanto también en Álava— se estima que un porcentaje elevado de la población mayor de 65 años padece multimorbilidad (es decir, múltiples enfermedades crónicas a la vez), una realidad que complica la planificación de cuidados, salud y servicios sociales.
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Ante esta realidad, DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA se ha querido acercar un poco más y ha organizado un interesante foro que tendrá lugar este próximo miércoles 3 de diciembre, bajo la moderación del director del mismo César Martín.
Él será el encargado de presentar esta cita bajo el título de ‘Cuidados en Álava: mirando al futuro (2025)’ para la que contaremos con cuatro ponentes que conocen de cerca la realidad de los cuidados en el territorio como son Gorka Urtaran, diputado foral de Políticas Sociales; Naiara Fernández, directora asistencial IMQ Igurco; Amelia Sánchez Pérez, enfermera y directora del centro En Buenas Manos Vitoria y Olatz Sánchez, responsable del programa de personas mayores de Cruz Roja en Álava.
¿Qué desafíos se le plantean a los cuidados en Álava?
En este contexto de envejecimiento, la atención y los cuidados se sitúan como un eje central: una obligación colectiva, un reto social, pero también una oportunidad para avanzar en dignidad, equidad y cohesión social.
El modelo de cuidados debe ser plural, flexible y adaptado a las necesidades reales. En Álava, como en el resto de Euskadi, existen varios niveles y modalidades de atención: residencias y centros residenciales para personas mayores dependientes; ayuda a domicilio y servicios de proximidad; centros de día, espacios diurnos, teleasistencia y recursos intermedios y recursos comunitarios como asociaciones, voluntariado o redes de apoyo informal.
Sin embargo, y aquí está la clave, la demanda de cuidados está aumentando no solo por el envejecimiento, sino por la multimorbilidad creciente entre personas mayores, lo que exige servicios especializados, personalización, continuidad en el tiempo y un enfoque integral para la salud, el bienestar o combatir la soledad...
Problemas sociales emergentes
En este contexto de envejecimiento surgen realidades sociales cada vez más relevantes: muchas personas mayores viven solas o en hogares unipersonales y las comarcas rurales de Álava se están despoblando con una población envejecida y dispersa, lo que dificulta la accesibilidad a servicios y acentúa la soledad no deseada. Además, la dependencia no es homogénea: la carga recae de forma desproporcionada en mujeres (feminización de la dependencia), tanto en residencias como en cuidados domiciliarios.
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Sin duda, esto plantea desafíos de equidad de género, visibilidad y reconocimiento del trabajo de cuidados, remunerado o no remunerado.
A esto se suma que la exclusión social y las desigualdades económicas también pueden hacer que algunas personas mayores (o sus familias) no accedan a los servicios que necesitan, o que el coste del cuidado recaiga de forma injusta en determinados hogares. Este desequilibrio amenaza la cohesión social y la dignidad de las personas más vulnerables.
El futuro de los cuidados en Álava
Ante este escenario, se abre una oportunidad para reinventar el modelo de cuidados en el territorio, desde una mirada colectiva, inclusiva, digna y sostenible tal y como se expondrá en la cita del próximo miércoles en Vital Fundazioa Kulturunea.
Unos años y décadas venideras donde se plantean diversas estrategias que van desde la investigación e innovación en servicios sociales, pasando por la formación de cuidadores profesionales y reconocimiento del cuidado, la corresponsabilidad de las familias o el apoyo económico a estas.
En resumen, el foro que ha organizado DNA aparece en un momento que es un punto de inflexión para Álava en el tema de los cuidados. Un espacio que servirá como reflexión colectiva para repensar y reforzar el modelo de atención en Álava, no solo como respuesta a una necesidad demográfica, sino como apuesta por una sociedad más digna, justa, solidaria y sostenible.
Y es que el envejecimiento no es una opción: es un hecho demográfico que ya está transformando nuestra composición social y en este sentido, los cuidados no deben limitarse a la asistencia médica, sino que deben incluir acompañamiento, comunidad, relaciones humanas, calidad de vida, dignidad y participación social.