Las células no solo se observan: también responden, se adaptan y se comunican entre ellas mediante un complejo lenguaje químico que hasta ahora era difícil de seguir en tiempo real. Un equipo del Microfluidics Cluster de la Universidad del País Vasco (EHU), liderado por la investigadora Ikerbasque y profesora de investigación Lourdes Basabe, ha desarrollado una nueva plataforma experimental que permite, por primera vez, interactuar directamente con células individuales y medir de forma simultánea su respuesta en el mismo entorno en el que ocurre la comunicación celular.
El sistema, denominado CellStudio, utiliza microesferas funcionalizadas que rodean a las células y actúan como un entorno controlado: unas presentan estímulos concretos y otras capturan las moléculas que las células liberan como respuesta.
De este modo, la tecnología no solo “observa” lo que ocurre, sino que interviene y registra la actividad celular al mismo tiempo, ofreciendo una visión dinámica y mucho más precisa de procesos biológicos clave. El avance, publicado en la revista científica ACS Applied Materials & Interfaces y seleccionado para su portada, abre nuevas posibilidades en campos como el cáncer, la medicina regenerativa o el desarrollo de fármacos, y ha sido diseñado además con un objetivo claro: ser una herramienta accesible, compatible con microscopía convencional y fácilmente utilizable en laboratorios de biología de todo el mundo.
En el caso del cáncer, el potencial de esta tecnología es especialmente relevante porque permite estudiar con precisión cómo se comportan las células tumorales en su microentorno y cómo utilizan la comunicación química para sobrevivir, expandirse y modificar el tejido que las rodea.
“Las células cancerígenas utilizan señales químicas, moléculas que secretan, para comunicarse con su alrededor”, explica Lourdes Basabe, quien subraya que estas señales no son estáticas, sino que cambian en función del entorno y de los estímulos que reciben.
MOLECULAS
En muchos casos, esas moléculas les permiten activar mecanismos de supervivencia, engañar a otras células o incluso promover la formación de nuevos vasos sanguíneos que alimentan el tumor.
La clave, según la investigadora, está en poder observar ese intercambio de información en tiempo real y en condiciones controladas: “Es como espiar a las células: mira, si les hago esto, qué es lo que hacen, si les hago esto, qué es lo que hacen”.
“Nuestro objetivo era crear una herramienta que no solo permitiera observar a las células, sino interactuar con ellas”
A partir de esa interacción directa, la plataforma permite no solo registrar lo que las células secretan, sino también entender cómo cambian su comportamiento ante distintos estímulos, lo que abre la puerta a identificar puntos vulnerables en los procesos tumorales.
En ese sentido, la investigadora insiste en que comprender primero el sistema es imprescindible antes de poder intervenirlo: solo así se puede empezar a predecir su comportamiento y explorar estrategias para frenar el crecimiento o la progresión del cáncer, convirtiendo la observación de la comunicación celular en una herramienta potencial para el diseño de nuevas aproximaciones terapéuticas.
Lourdes Basabe además de participar en la 30ª edición de la conferencia internacional MicroTAS como copresidenta, destaca en este contexto uno de los encuentros científicos más relevantes del mundo en el ámbito de la microfluídica y las tecnologías Lab-on-a-Chip.
CONGRESO
Este congreso, que se celebra por primera vez en España, en Granada, reúne a la comunidad internacional dedicada al desarrollo de micro- y nanotecnologías aplicadas a la biomedicina, la ingeniería, la química y las ciencias de la vida, y se ha consolidado como el principal foro para la presentación de avances en microsistemas, sensores, microfabricación y aplicaciones como el análisis de célula única o los sistemas organ-on-a-chip.
“Si somos capaces de detectar esas moléculas, es como si estuviéramos escuchando lo que están diciendo”
La edición de 2026 adquiere un peso especial por su alta participación internacional y su fuerte componente científico e industrial, convirtiéndose en un punto de encuentro clave para compartir resultados, generar colaboraciones y acelerar la transferencia de tecnología en un campo en plena expansión.
La línea de trabajo del Microfluidics Cluster de la EHU se inició en 2015 con su fundación por Lourdes Basabe y Fernando Benito en el Campus de Álava. Desde entonces, el grupo ha crecido de forma constante.