‘La Revuelta’ emitió ayer un programa diferente a los habituales. En esta ocasión, el formato de la cadena pública acogió a Antonio Resines, un habitual en el plató, y a la Mari de Chambao. En su visita, ambos invitados hablaron de sus problemas de salud: el primero fue intervenido a corazón abierto, y la segunda, superó un segundo cáncer de mama.
Una emisión que sirvió, entre otras cosas, para hacer un firme alegato en favor de la sanidad pública y hacer hincapié en la necesidad de mantener este sistema que, de no ser por él, obligaría a muchas personas a hacer uso de programas privados que no podrían costearse.
Recibimiento por todo lo alto
Nada más empezar la velada, David Broncano ofreció un discurso épico para dar paso a Antonio Resines: “Uno de los mejores actores. Ha estado en todas las películas buenas antiguas y en las nuevas también. Estamos encantados de tenerle aquí”, expresó.
Por su parte, el intérprete quiso que fuese en un contexto más formal: “Muchas gracias por el recibimiento, es un poco faltón”, a lo que el presentador aprovechó para preguntarle su ausencia estos meses, en los que no ha podido acudir al espacio de humor.
“Te voy a dar una exclusiva mundial”, empezó contando el actor. “Tuve un percance físico. Me abrieron de arriba abajo. Una operación a corazón abierto, pero con dos coj****, aquí estoy”, se animó a decir.
El bypass de Antonio Resines
Según Antonio Resines, hace tiempo empezó a sentir síntomas como, por ejemplo, mucho cansancio al subir las escaleras, al igual que “algo muy parecido a la acidez del estómago, hasta que el sistema colapsó”.
Por lo tanto, el invitado tuvo que pasar una prueba de esfuerzo y unos análisis con resultados favorables, los sanitarios le dijeron que sufría una angina de pecho, obstrucciones en varias arterias y calcificación en una de ellas.
Como consecuencia, el intérprete tuvo que someterse a un triple bypass, en una operación en la que le tuvieron que abrir la caja torácica “con una radial” y coserle “el esternón con un alambre”, algo que, en estos momentos, hace que pite “en el aeropuerto”, en tono de broma.
Y, como no podía ser de otra manera, hizo un alegato en favor de la sanidad pública: “Tengo que dar las gracias a los doctores, que me han tratado muy bien. Aprovecho para decir que la sanidad pública de este país es la mejor. Y la privada también porque se nutre de ella, todo es un revoltijo”, remató.
Sin perder el humor
Antonio Resines, que reconoció que se encuentra plenamente recuperado, contó que nunca se sometería a ninguna operación estética y que si está calvo es “porque me sale de los cojones. Me quité el pelo y ahora es cuestión de concentración” que no vuelva a salirle.
Siguiendo con las bromas, en 'La Revuelta' apareció el espectador de la bañera, un clásico del programa. En sus palabras, el actor le recuerda a un crítico de cine, recordando lo peor crítica que ha recibido por su trabajo: “Nos dijo que éramos los peores actores desde la Guerra Civil”, comentaba.