Toda historia criminal tiene su final, y la de El Inmortal no iba a ser menos. Movistar Plus+ estrena este jueves la tercera y última temporada de una de las ficciones más intensas de su catálogo. La ficción, creada por José Manuel Lorenzo y dirigida por David Ulloa y Rafa Montesinos, se despide con seis episodios de 50 minutos que prometen no dar un respiro, mezclando acción, drama familiar y thriller psicológico en un formato tan comprimido como explosivo.
El punto de partida sitúa a los personajes en 2004. José Antonio, interpretado por Alejandro García, lleva años alejado del narcotráfico, centrado en su familia y tratando de dejar atrás un pasado que nunca termina de desaparecer. Mientras tanto, La Rubia (Teresa Riott) ha asumido el control de Los Miami, una organización que ha crecido en tamaño, influencia y peligro.
El equilibrio se rompe cuando un soplo policial coloca a la banda en el centro de una operación por un gran cargamento. Las sospechas no tardan en extenderse y el nombre de José Antonio vuelve a aparecer en el radar de la policía. A partir de ahí, la historia entra en una espiral sin retorno.
En solo cinco días
La gran apuesta de esta temporada es su estructura temporal. Todo ocurre en un margen muy estrecho, tan solo cinco días, sin saltos temporales y con los personajes atrapados en una espiral continua de decisiones urgentes. Una decisión creativa que los directores describieron como un reto físico y emocional para el reparto.
“Todo ocurre en un margen muy estrecho de tiempo, apenas hay cambios de vestuario y los personajes no tienen tregua. Viven todo de forma continua, sin respiro, lo que exige a los actores sostener una intensidad emocional constante, casi como si fuera una pieza de teatro que se interpreta en una única toma prolongada. Queríamos que se sintiera el cuerpo de los personajes, su cansancio, su adrenalina, su desgaste físico y emocional. Una temporada más condensada, más directa, más viva”, explicaron David Ulloa y Rafa Montesinos al inicio del rodaje de esta última tanda de capítulos.
La temporada también plantea una reflexión de fondo sobre la imposibilidad de abandonar el crimen organizado. Según sus guionistas, David Moreno y Diego Sotelo, todo gira en torno a una pregunta incómoda: “¿se puede abandonar realmente el negocio de la droga?”. Una cuestión que atraviesa las tres tramas principales, diseñadas para avanzar en paralelo hasta confluir en un único desenlace.
En el reparto, Alejandro García y Teresa Riott vuelven a liderar una historia coral donde también repiten Marcel Borrás, Iván Massagué, María Hervás, Irene Esser, Jon Kortajarena y Gonzalo de Castro. A ellos se suman nuevos rostros como Carlos Scholz, Pablo Molinero, Gala Bichir, Olaya Caldera y Pepe Lorente, que entran en un tablero ya de por sí al límite.
Por su parte José Manuel Lorenzo, creador y productor ejecutivo, reafirmó la diferencia de la tercera temporada porque arranca con “todos los personajes fuera del sitio donde los dejamos y promete ser muy interesante”.