Este martes arranca en Euskadi la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). A diferencia de lo ocurrido en Madrid, donde los estudiantes ya se enfrentaban este lunes a los primeros exámenes, o de Catalunya, donde se celebrará la semana que viene, en la Comunidad Autónoma Vasca es este 2 de junio la fecha marcada en rojo para 13.066 estudiantes -12.114 de Bachillerato y otros 952 procedentes de un Ciclo Formativo de Grado Superior de Formación Profesional- que quieren empezar a cursar estudios superiores a partir de septiembre, tras las vacaciones estivales. De estos jóvenes, tres de cada cuatro realizarán la prueba en euskera, en concreto, un 76,1% (99.944 alumnos), frente a un 23,9 % (3.122) que la desarrollarán en castellano.

En cuanto a la distribución por los diferentes territorios, 6.505 afrontarán la PAU en el Campus de Bizkaia de la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU), mientras que en el de Gipuzkoa serán 4.740 y en el de Araba 1.821. Entre todos ellos, 946 estudiantes con necesidades educativas especiales precisarán de adaptaciones para la realización de la prueba, lo que supone un incremento del 17,6 % con respecto al número de estudiantes del año anterior (804).

La PAU se desarrollará, como es habitual, entre este martes y el jueves 4 de junio, y consta de dos fases: la de acceso y la de admisión.

La primera fase valora la madurez y destrezas básicas del alumnado y consta de cinco ejercicios: Lengua castellana y literatura; Lengua vasca y literatura (el examen que abrirá el martes la PAU 2026); Historia de España o Historia de la Filosofía; Primera Lengua extranjera; y la materia obligatoria de la modalidad de 2º de Bachillerato. Cada una de las materias se puntúa entre 0 y 10 y, como máximo, en esta fase se pueden obtener 10 puntos.

Se considera que se ha superado la prueba con una nota igual o mayor a 5 puntos como resultado de la media ponderada del 60 % de la nota media de Bachillerato o Ciclo Formativo y el 40 % de la calificación de la fase de acceso, siempre que esta sea superior o igual a 4 puntos.

La fase de admisión es de carácter voluntario y permite sumar hasta 4 puntos adicionales. Cada estudiante se puede presentar a un máximo de 4 materias. Los resultados de las pruebas se publicarán el día 10 de junio.

Precisamente, respecto a la PAU se ha manifestado este lunes el rector de la EHU, Joxerramon Bengoetxea, quien animaba a los estudiantes a abordar los exámenes con "tranquilidad". Según ha explicado en una entrevista en Radio Euskadi, en general, las notas de corte "están más o menos en una línea que se mantiene" , si bien ha matizado que puede haber "una ligera ascendencia" en algunos grados universitarios, porque "la demanda del estudiantado es más o menos parecida". Así, Bengoetxea preveía que, "salvo que haya grandes cambios, en principio se mantendrá".

En referencia a las tensiones vividas con el consejero de Ciencia, Universidades e Innovación del Gobierno Vasco, Juan Ignacio Pérez Iglesias, por sus discrepancias en la aportación presupuestaria del Ejecutivo de Lakua a la EHU, el rector aseguraba que será "exigente a la hora de demandar una financiación suficiente".

"Malestar" en el profesorado

Por otro lado, la PAU estará marcada en Euskadi por el "malestar generalizado" que ha generado entre el profesorado que forma parte de los tribunales correctores el "endurecimiento" de sus condiciones por parte de la EHU. En una nota, CCOO ha denunciado que la dirección de Acceso-Sarbidea de la EHU ha introducido cambios en la organización de la PAU 2026 que implican un aumento de la carga burocrática e introducen "desconfianza" hacia los docentes. Además, ha reprochado que las nuevas medidas han sido adoptadas "de forma unilateral, sin ningún proceso de negociación".

Entre los cambios, según ha detallado, se encuentra el deber por parte del profesorado de firmar un documento de confidencialidad antes de incorporarse al tribunal, una exigencia inédita hasta ahora que, en opinión de CCOO, "transmite una sospecha injustificada hacia quienes llevan años garantizando el buen funcionamiento de las pruebas". Por todo ello, el sindicato ha exigido a la universidad que retire las nuevas medidas y "abra un diálogo real" con los docentes implicados.