Síguenos en redes sociales:

La amenaza del hantavirus: así es la rápida evolución de esta infección

La similitud de los síntomas con enfermedades comunes dificulta el diagnóstico temprano

La amenaza del hantavirus: así es la rápida evolución de esta infecciónFreepik

El brote de hantavirus detectado en el crucero de lujo MV Hondius ha puesto el foco sobre una infección poco frecuente, aunque potencialmente letal, y cuya evolución clínica puede agravarse, llegando incluso a ser mortal, en cuestión de horas.

La transmisión más habitual se basa en el contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados. El contagio suele producirse por la inhalación de partículas contaminadas en lugares cerrados o mal ventilados. Uno de los principales problemas de este virus es que puede pasar desapercibido durante semanas antes de mostrar síntomas.

Un inicio que puede confundirse con una gripe

Tras la exposición al virus, el organismo entra en un periodo de incubación que normalmente dura entre dos y tres semanas. Durante ese tiempo la persona contagiada no presenta síntomas, aunque el virus ya se está multiplicando dentro del cuerpo.

Cuando aparecen los primeros signos, la infección suele parecer una gripe fuerte o una gastroenteritis. Fiebre alta, dolor muscular, cansancio intenso, dolor de cabeza, náuseas o molestias abdominales son los síntomas más habituales durante los primeros días.

Precisamente esa similitud con enfermedades comunes puede retrasar el diagnóstico. Sin embargo, el verdadero riesgo llega después.

El empeoramiento puede producirse en horas

En los casos más graves, especialmente en la variante predominante en América, el paciente puede sufrir un deterioro brusco entre el tercer y el quinto día desde el inicio de los síntomas.

La infección empieza a afectar a los pulmones, con la aparición de tos seca, dificultad para respirar y una acumulación rápida de líquido pulmonar que impide al organismo recibir suficiente oxígeno. La presión arterial también puede caer de forma repentina, aumentando el riesgo de shock y fallo multiorgánico.

En imágenes: El crucero MV Hondius ya está en TenerifeEFE/EP

25

Ese empeoramiento puede producirse en apenas 24 o 48 horas, por lo que la atención médica temprana resulta fundamental.

Por qué el virus es tan peligroso

El hantavirus no daña directamente los órganos. El problema está en la respuesta del sistema inmunitario, que altera los vasos sanguíneos y hace que el líquido de la sangre se filtre hacia los tejidos.

Cuando esto ocurre en los pulmones, el paciente puede desarrollar insuficiencia respiratoria severa. En las variantes más frecuentes en Europa y Asia, el daño se concentra sobre todo en los riñones, provocando problemas renales graves y una reducción drástica de la producción de orina.

Por ese motivo, los pacientes con síntomas compatibles suelen necesitar vigilancia hospitalaria estrecha y, en los casos más complicados, ingreso en cuidados intensivos.

No existe un tratamiento específico

Actualmente no hay un antiviral concreto capaz de curar el hantavirus. La atención médica se basa en tratar los síntomas y mantener las funciones vitales mientras el organismo combate la infección.

Los médicos controlan especialmente la respiración, la presión arterial y la función renal. En situaciones graves puede llegar a ser necesario utilizar ventilación mecánica o soporte intensivo para estabilizar al paciente.

Las personas que logran superar la fase crítica suelen recuperarse de forma progresiva, aunque el cansancio y la debilidad pueden mantenerse durante semanas o incluso meses.

La prevención sigue siendo clave

El brote detectado en el MV Hondius ha vuelto a recordar la importancia de evitar el contacto con roedores y extremar las precauciones en espacios cerrados que hayan permanecido tiempo sin uso.

Las recomendaciones pasan por ventilar bien las estancias antes de limpiarlas y evitar barrer directamente zonas donde pueda haber restos de excrementos de roedores, ya que eso facilita que las partículas contaminadas pasen al aire.

Aunque se trata de una enfermedad poco frecuente, los especialistas insisten en que reconocer rápidamente los síntomas y actuar con rapidez puede ser decisivo para evitar complicaciones graves.