Osakidetza ha reforzado su red especializada de recursos para la atención de las personas con trastorno de la conducta alimentaria (TCA) en Euskadi, dirigida tanto a menores como a personas adultas, con el objetivo de "garantizar una atención integral, cercana y coordinada en los tres territorios históricos, adaptada a las necesidades de cada paciente en función de la gravedad y evolución del trastorno".

En un comunicado, el Departamento vasco de Salud ha explicado que, en el caso de menores, la atención se organiza a través de dispositivos específicos de salud mental infanto-juvenil.

El Gobierno Vasco ha señalado que Euskadi dispone de unidades de hospitalización para casos graves, hospitales de día, consultas de salud mental intensivas y programas ambulatorios especializados. Además, existen recursos como comedores terapéuticos, donde se trabaja la relación con la alimentación en un entorno supervisado, y una estrecha coordinación con servicios pediátricos y de endocrinología para abordar también las complicaciones físicas asociadas.

Comedor terapéutico

Por territorios, Gipuzkoa cuenta con un comedor terapéutico, unidad de hospitalización infanto-juvenil y consultas de salud mental intensivas. Bizkaia dispone de una unidad de hospitalización para menores, hospital de día, programas específicos y consultas en centros de salud mental, mientras que en Álava la atención incluye hospitalización infanto-juvenil, hospital de día con comedor terapéutico y programas ambulatorios intensivos.

En todos los casos, los equipos están formados por profesionales altamente cualificados como psiquiatría, enfermería especialista en salud mental y psicología clínica, entre otros.

Para la población adulta, Osakidetza ofrece una red consolidada de atención que combina hospitalización, hospitales de día, consultas especializadas y programas ambulatorios.

Al respecto, ha indicado que, en Gipuzkoa, destacan la unidad de hospitalización de agudos, el comedor terapéutico y la interconsulta hospitalaria. Bizkaia, por su parte, cuenta con hospitales de día específicos, unidades de hospitalización, consultas de salud mental y programas específicos. Por último, Álava dispone de programas intensivos ambulatorios, consultas de salud mental, unidad de hospitalización y hospital de día con comedor terapéutico.

Continuidad asistencial

El Departamento ha asegurado que la continuidad asistencial está garantizada mediante la coordinación de la Red de Salud Mental de Osakidetza y el resto de Organizaciones Sanitarias. Las personas adultas son atendidas a través de los Centros de Salud Mental según su lugar de residencia, mientras que los menores cuentan con equipos especializados de psiquiatría infanto-juvenil.

Por todo ello, el Gobierno Vasco ha destacado que Euskadi "no deriva pacientes fuera de la comunidad", ya que el propio sistema organiza los recursos disponibles y, en caso de necesidad, los centros colaboran entre sí para "asegurar la atención".   

Osakidetza impulsa también la investigación y la innovación en el ámbito de la salud mental. En este contexto, la Red de Salud Mental de Bizkaia y la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Deusto han liderado el proyecto 'Rebita', una iniciativa pionera centrada en mejorar el abordaje de las personas con TCA y de las familias y redes cercanas.

Este proyecto, que cuenta con financiación de la Fundación La Caixa, ha completado ya su primera fase y la siguiente consistirá en desarrollar un piloto.

El Departamento de Salud ha señalado que su enfoque innovador centrado en las personas busca "avanzar hacia un modelo de atención más eficiente e innovador" con un impacto positivo en pacientes, especialmente en mujeres y con casos graves, en su entorno familiar, y en los profesionales.

Asimismo, ha valorado que, con este conjunto de recursos asistenciales, el impulso estratégico del 'Pacto Vasco de Salud' y el desarrollo de proyectos innovadores, Osakidetza reafirma su "compromiso con una atención pública, accesible y de calidad en el ámbito de la salud mental, con especial atención a las poblaciones más vulnerables, como las personas con trastornos de la conducta alimentaria".