Un grupo de la EHU desarrolla baterías recargables utilizando cáscaras de pipas como materia prima
Se muestra cómo la biomasa puede usarse como alternativa en baterías comerciales y hacerlas más sostenibles, resistiendo hasta 1.000 ciclos de carga y descarga
Un grupo de la EHU consigue baterías recargables utilizando cáscaras de pipas como materia prima, un estudio con el que se muestra cómo la biomasa puede usarse como alternativa en baterías comerciales y hacerlas más sostenibles.
En un comunicado, EHU ha subrayado que la doctora Nekane Nieto, del Grupo de Estado Sólido y Materiales de la EHU, ha comprobado que baterías fabricadas con materiales de biomasa no solo almacenan suficiente energía, sino que también resisten hasta 1.000 ciclos de carga y descarga.
Baterías a base de cáscaras de pipas
Según ha destacado la Universidad Pública Vasca, este hallazgo abre la puerta a alternativas más ecológicas frente a las baterías tradicionales, más costosas y contaminantes.
La EHU ha subrayado que las baterías de iones de sodio son una alternativa "más económica y menos dependiente" de reservas minerales que las baterías de iones de litio, pero, sin embargo, las baterías de iones de sodio presentan desafíos significativos, como una baja densidad energética e insuficientes ciclos de carga-descarga.
"Casi todas las baterías que se utilizan tanto en los coches eléctricos como en los dispositivos más pequeños son de iones de litio. El litio utilizado en dichas baterías, así como otros materiales necesarios para su fabricación, como el cobalto, el níquel y el manganeso, son elementos que están recogidos en una lista de materiales críticos de la Unión Europea, y por tanto se quiere intentar reducir su uso", según ha explicado la doctora Nekane Nieto.
El Grupo de Estado Sólido y Materiales de la EHU busca desarrollar baterías de iones de sodio utilizando materiales procedentes de la biomasa. Las baterías constan de un cátodo (la parte positiva), un ánodo (la parte negativa) y un electrolito, que sirve para que las cargas se desplacen de uno a otro y conseguir, así, una corriente eléctrica.
El grupo de la Universidad del País Vasco investiga para conseguir ánodos basados en carbones obtenidos de biomasa residual recogida en Euskadi, es decir, convirtiendo desechos en materiales útiles para estas baterías. "Nuestra idea es montar baterías lo más sostenibles posibles", afirma Nieto.
En este estudio, el grupo ha probado diferentes tipos de biomasa, como posos de café, tallos de plantas, arbustos de especies invasoras, pepitas o piel de uva, mazorcas de maíz e incluso compost obtenido a partir de biorresiduos. No obstante, ha precisado que, entre todos ellos, los carbones obtenidos a partir de las 93 cáscaras de pipas "han dado los mejores resultados", señala Nieto.
Según ha subrayado, han logrado "unos resultados muy competitivos" en comparación con los descritos hasta ahora y se trata de baterías recargables hechas a partir de cáscaras de pipas capaces de almacenar una cantidad de energía adecuada y de soportar incluso 1.000 ciclos de carga y descarga, eligiendo en cada caso la química de cátodo más respetuosa con el medio ambiente.
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