vitoria - A decir de los expertos el conflicto es consustancial a las relaciones humanas y la familia no es ajena a este principio. Pero si hay un ámbito en el que es aconsejable evitar enfrentamientos que generen ganadores y perdedores a la hora de resolver los conflictos, ese es el familiar. Y ahí es donde la mediación adquiere un papel cada vez más relevante como metodología de resolución de conflictos alternativa o complementaria a las vías judiciales.
La mediación familiar, que desde hace casi dos décadas, forma parte del catálogo de servicios sociales del Gobierno Vasco, permite a sus usuarios resolver problemas de convivencia evitando la confrontación y la ruptura traumática. El año pasado los servicios de mediación familiar (extrajudicial) del Gobierno Vasco en los tres territorios de la Comunidad Autónoma Vasca atendieron a 10.872 personas, realizaron 14.112 intervenciones y tramitaron 1.983 expedientes -un 4% más que en 2013-, de los que 1.063 corresponden a Bizkaia, 490 a Araba y 430 a Gipuzkoa.
La mayor parte de estas actuaciones tuvo que ver con procesos de ruptura de parejas, mientras que otros tipos de conflictos familiares supusieron apenas el 20% del trabajo de los servicios. De los 1.983 expedientes realizados el año pasado, 820 fueron de mediación, 683 de pre-mediación (se recoge información sobre la situación planteada y se informa sobre el proceso) y 480 de seguimiento.
El conflicto familiar se centra muy a menudo en el ámbito de la pareja, pero no afecta exclusivamente a ésta, sino que se extiende tanto a la familia de procreación -los hijos-, como a la familia de origen -padres, hermanos y otros familiares de los miembros de la pareja-.
Nuevas situaciones La tipología y evolución de los casos tratados por los Servicios de Mediación Familiar (SMF) que dependen del Departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco también demuestra que hay factores externos, como la crisis económica y laboral, que en los últimos años están acentuando los conflictos en el ámbito familiar. Según se explica en la memoria de los SMF correspondiente a 2014, “desde la intervención diaria en conflictos familiares observamos que la propia evolución social genera cambios en la tipología de familias y situaciones de conflicto que animan a la población vasca a acudir a los Servicios de Mediación del Gobierno Vasco”. En 2013 se detectaron “una serie de cuestiones características del impacto que estaba teniendo la crisis en la gestión de los conflictos familiares” y en 2014, “junto a la propia dinámica social, económica, el desarrollo legislativo en materia de mediación y al impulso mediático que se le ha dado a este modo de intervención en conflictos”, se ha observado que “solicitan mediación parejas que conviven y desean interrumpir su relación de pareja manteniendo la convivencia, debido a la situación económica puntual que atraviesan”. También “han aumentado los procesos con acuerdos temporales complejos, tales como pretender compartir la vivienda existiendo una decisión firme de separarse afectivamente”, los “divorcios de conveniencia” -algunos sólo de régimen económico al objeto de preservar los bienes familiares y evitar embargos-, así como “los procesos por impago de pensiones y la necesidad de buscar soluciones creativas a la nueva situación económica”.
En el último ejercicio, los profesionales de los Servicios de Mediación han tenido que atender a “personas que una vez ya separadas, acuden al proceso de mediación a revisar la pensión de alimentos destinada a sus hijos e hijas ante cambios sobrevenidos en sus actividades profesionales o salarios laborales” y han detectado “mayores niveles de ansiedad y preocupación en los padres y madres a la hora de negociar acuerdos económicos”. Otros problemas que cada vez con más frecuencia buscan soluciones en los procesos de mediación son las de familias que se encuentran con hijos e hijas adultos que ante una situación de desempleo vuelven al hogar familiar y “requieren tomar acuerdos sobre cómo afrontar esta nueva convivencia”.
En cuanto a los problemas directamente relacionados con la situación de crisis y las dificultades económicas de muchos hogares vascos, los responsables de los SMF citan los casos de familias en proceso de ruptura que dependen económica, material y asistencialmente de los abuelos; el aumento de los acuerdos privados de ruptura con el fin de evitar los gastos correspondientes al procedimiento judicial; y las mayores dificultades de personas afectadas por conflictos familiares para acceder o mantener ayudas sanitarias privadas, como asistencia psicológica, psicoterapia, etc.
Los datos de los Servicios de Mediación Familiar indican que la elección por parte de la sociedad vasca “de vías para abordar sus conflictos basadas en diálogo y el consenso ha ido progresivamente en aumento” y que “las familias vascas demandan a diario” que sus conflictos sean atendidos desde la mediación.
Durante 2014 el Servicio de Mediación Familiar de Araba atendió a 1.936 personas en los diferentes niveles de actuación y se realizaron 2.740 intervenciones. A través del teléfono fueron atendidas 1.135 personas, de las que el 64,3% fueron mujeres. En las intervenciones de mediación participaron 653 personas y los seguimientos, una vez finalizada la mediación, afectaron a 198 personas. El trabajo realizado en mediación generó 379 expedientes, que son 7 más que en 2013. 150 procesos de mediación fueron por ruptura de pareja.
En Bizkaia el Servicio de Mediación Familiar atendió a 6.375 personas -96 más que en 2013- y realizó 8.010 intervenciones. Se prestó atención telefónica a 4.412 personas, de las que el 65,9% fueron mujeres. En general, el SMF registró un incremento en el número de hombres que acudieron al servicio, aunque sigue siendo inferior al de mujeres. El trabajo realizado en mediación generó 776 expedientes -un 4% más que en 2013-, 490 tuvieron que ver con rupturas de pareja y 15 con conflictos derivados de otras situaciones.
En Gipuzkoa fueron atendidas 2.511 personas, una cifra que supone un incremento del 18,6% respecto a 2013. El trabajo llevado a cabo supuso la realización de 3.362 intervenciones y en las relativas a mediación participaron un total de 586 personas. A través del teléfono se atendió a 1.800 personas, de las que el 56,2% fueron mujeres. El trabajo de mediación generó 348 expedientes, “observándose la tendencia ya iniciada el año anterior de un mayor acercamiento a la mediación por parte de la ciudadanía de Gipuzkoa”.