En esta época de primavera, los días se hacen más largos si las temperaturas van subiendo. Esto significa que la radiación solar es mayor y, por lo tanto, una exposición, en muchos casos, sin la protección adecuada que perjudica gravemente a la piel.

Por eso mismo, es importante vigilar el cuerpo para evitar quemaduras, siguiendo los consejos de expertos como, por ejemplo, el enfermero Jorge ángel. Un creador de contenido y sanitario que sugiere varias ideas para un cuidado responsable.

Enfriar la piel e hidratación

Si se produce una quemadura solar, el primer paso es enfriar la piel con una ducha de agua fresca. Este gesto alivia la sensación de ardor y reduce la inflamación, lo cual marca la diferencia en las primeras horas.

Junto con ello, hay que seguir una hidratación adecuada, bebiendo agua con frecuencia y dándole prioridad a consumir, en la medida de lo posible, frutas y verduras para regenerarse de forma eficaz tras la agresión.

Una mujer con quemaduras solares en su rostro Freepik

No exponerse y usar cremas

También es de gran ayuda no exponerse al sol durante varios días después de sufrir una quemadura. De lo contrario, el problema solo irá a más. Por ello, hay que buscar sombra y vestir ropa ligera para tapar la zona afectada en cuestión.

Asimismo, conviene usar cremas hidratantes varias veces al día para sanar la barrera cutánea, aplicando productos calmantes o concretos para después del sol, consiguiendo buenos resultados.

Chica reaplica la crema solar para evitar cualquier reacción o quemadura debido a la exposición al sol Freepik

Medicación y prevención

Si el dolor es intenso, un buen recurso son los antiinflamatorios, siempre que no haya alergias y siempre bajo indicación médica. Porque automedicarse sin control puede generar efectos adversos, así que es mejor recurrir a los consejos de un profesional sanitario.

Al margen del tratamiento, la prevención es fundamental: el protector solar, las gafas y la gorra, y hábitos como evitar las horas centrales del día reducen el riesgo de quemaduras. Es más, la piel tiene memoria y las quemaduras se pueden convertir en manchas, arrugas o hasta enfermedades como el cáncer.

Las quemaduras más frecuentes son la exposición prolongada al sol. Freepik

Y en caso de quemadura, ¿qué?

Uno de los cuidados puede ser seguir una dieta basada en alimentos ricos en antioxidantes como las frutas rojas, las zanahorias o los tomates. Ayudan a la regeneración de los tejidos, a bajar la inflamación y, por lo tanto, a curar los efectos del cutis resentido.

Otra opción es aplicar compresas frías con manzanilla en infusión en la quemadura, de un gran efecto calmante y natural. También puedes usar prendas como camisetas de algodón, sueltas y que no rocen ni irrite la zona quemada.

Por último, apostar por la máxima protección solar en los días siguientes es imprescindible para que la piel se vaya recomponiendo poco a poco. De lo contrario, el cutis seguirá sufriendo y no hará más que empeorar.