Los estornudos, por muy molestos o incómodos que puedan llegar a ser, forman parte del día a día y hay que saber convivir con ellos. De hecho, son esenciales para el cuerpo humano, porque ayudan a expulsar partículas irritantes que se cuelan por las vías respiratorias y que provocan enfermedades. 

Por lo tanto, interrumpirlos puede llegar a tener consecuencias negativas en el organismo, así como en algunos músculos del cuerpo. De esto y mucho más se pronuncia David Callejo, médico y creador de contenido.  

El fenómeno de los estornudos 

Según explica este sanitario de forma contundente, “aguantar un estornudo puede acabar contigo. Quédate que te cuento cuatro complicaciones reales de pacientes por aguantar un estornudo. Soy David Callejo, médico y divulgador científico”.

En su vídeo, este especialista aclara que, en el momento en el que se estornuda, se dispara aire a 160 kilómetros por hora por la nariz y la garganta. Por lo tanto, “si bloqueas el estornudo esa presión irá a tus ojos, a tus oídos, a tu garganta o incluso a tu cerebro”.

A modo de ejemplo, añade: “Imagina que tu cabeza es este globo y que la boquilla es tu nariz y tu boca. Estornudar es como apretar el globo. Si la boca está abierta sale por allí la presión, pero si la boca está cerrada la  presión va a otros sitios y puedes tener problemas”.

Consecuencias fatales de aguantarse un estornudo

David Callejo, más tarde, aporta cuatro consecuencias que, en sus palabras, están descritas en pacientes por aguantar el estornudo. “Uno: rotura de vasos sanguíneos en la cara o en los ojos. Dos: lesiones y perforaciones en los tímpanos”.

Del mismo modo, hay otros efectos negativos de aguantarse los estornudos: “Tres: daños en la garganta como desgarros faringios. Y cuatro, complicaciones neurológicas graves como hemorragias intracraneales”, finaliza el médico. 

“Pero a ver, ¿esto es algo frecuente? La realidad es que no hay más que unos 60 casos publicados. Sin embargo, la mayoría de los pacientes eran personas sanas y jóvenes. ¿Merece la pena jugársela por aguantar un estornudo? Pues yo creo que no”, comenta el sanitario. 

“Así que la próxima vez estornuda libremente. Eso sí, hazlo en el codo, que tampoco hace falta repartir microbios”, sentencia el experto, a modo de consejo a la hora de cuidar la salud personal. 

Un hombre a punto de estornudar con un pañuelo en las manos. Freepik

¿Por qué ocurren los estornudos?

El estornudo se podría definir como una especie de reflejo automático del cuerpo cuando la mucosa nasal detecta una irritación. Puede ser causada por polen polvo, cambios en la temperatura e infecciones. etc., dependiendo de la persona. 

Al viajar la señal al cerebro, este reacciona tomando aire profundamente, expulsando el aire con mucha fuerza por la nariz y la boca. En el proceso, se arrastran las partículas irritantes hacia el exterior, en el que varios músculos intervienen. 

Con este mecanismo de defensa, se protegen las vías respiratorias para que las sustancias dañinas no lleguen a los pulmones ni al sistema cardiovascular. Además, al estornudar a gran velocidad, y echar partículas, se recomienda protegerse con el codo o la boca para no hacerlo sobre el resto.