El Ministerio de Sanidad ha propuesto reducir las guardias de 24 horas de los MIR y otros especialistas en Ciencias de la Salud a un máximo de 17, sin que puedan hacer más de cuatro al mes, así como fijarles jornadas ordinarias de 35 horas semanales y mejorar su complemento retributivo de formación.
La reforma del real decreto de 2006 que regula la relación laboral especial de los residentes en Ciencias de la Salud, que ha sometido este miércoles a la fase de audiencia pública, introduce cambios en la planificación de la jornada, el régimen de guardias, los descansos, las retribuciones, las incompatibilidades y la prevención de riesgos laborales.
Cambios en el real decreto
Establece jornadas ordinarias de 35 horas semanales de promedio anual y reconoce el derecho de los residentes a conocer su distribución con al menos dos meses de antelación; se fijará por convenio colectivo o, en su defecto, será la prevista para el personal estatutario del servicio de salud correspondiente.
Además, refuerza los descansos mínimos: entre jornadas deberá haber al menos 12 horas continuas y, cada semana, 24 horas ininterrumpidas adicionales. Si no pudiera disfrutarse, deberá compensarse en un plazo máximo de 14 días.
Respecto a las guardias, elimina sin excepción las de 24 horas y las reduce a un máximo de 17. Este tope tampoco podrá excederse cuando la jornada ordinaria y la guardia sean consecutivas.
Cuando el residente finalice una guardia, no se le podrá exigir que realice la jornada ordinaria a continuación ni que recupere posteriormente esas horas.
El texto establece, con carácter general, un máximo de 68 horas mensuales de guardia, equivalente a cuatro de duración máxima, que deberán distribuirse de forma equilibrada.
Solo de forma excepcional podrá añadirse una más, o las horas equivalentes, siempre que exista justificación docente, previo informe del servicio de prevención de riesgos laborales y de la comisión de docencia, y consentimiento expreso de la persona residente.
La suma de la jornada ordinaria y las guardias no podrá superar las 45 horas semanales de promedio. Este cómputo será trimestral, salvo que se acuerde otro sistema por pacto, acuerdo o convenio colectivo.
Cualquier ampliación excepcional del límite mensual de guardias deberá respetar la jornada máxima, garantizar los descansos mínimos y contar con el consentimiento libre y expreso del residente, que podrá retirarlo en cualquier momento, sin consecuencias para su evaluación, progresión formativa o relación laboral.
Los centros sanitarios deberán contar con sistemas de control horario efectivo; de detectarse incumplimientos reiterados, podrán adoptarse medidas de revisión y mejora en la unidad docente correspondiente.
Por otra parte, la actividad asistencial deberá organizarse siempre teniendo en cuenta los objetivos de su programa formativo y las competencias que deben adquirir en cada especialidad.
Se introduce además un régimen de incompatibilidades por el que los residentes podrán realizar actividades de producción y creación literaria, artística, científica y técnica, siempre y cuando no se originen como consecuencia de una relación de empleo o de prestación de servicios, no tengan el carácter de actividad profesional y se hagan fuera de la jornada laboral.
También se mejora el complemento de grado de formación: sus porcentajes mínimos serán del 10 % en primer año, 20 % en segundo, 30 % en tercero, 40 % en cuarto y 50 % en quinto, aunque los servicios de salud pueden incluso acordar cuantías superiores.
Por último, incorpora una disposición específica sobre riesgos psicosociales: las entidades titulares de las unidades docentes acreditadas deberán realizar cada dos años una evaluación específica, adoptar las medidas preventivas y correctoras necesarias y garantizar su seguimiento y revisión periódica.
Se impulsarán espacios grupales de apoyo profesional y reflexión compartida para prevenir los riesgos psicosociales asociados a la formación y a la práctica asistencial; la participación en estas actividades contará como tiempo de formación y se integrará en la planificación ordinaria.
"Insuficientes"
La Asociación MIR España (AME) considera que las nuevas jornadas de guardias y descansos y las mejoras retributivas propuestas son "un avance", pero "insuficientes" porque no acabará con su precariedad.
Por ello, la asociación ha avanzado que presentará alegaciones al proyecto que ha sometido este miércoles a la fase de audiencia pública, que se prolongará hasta el próximo día 22.
Valora, no obstante, que el nuevo real decreto que regula las condiciones laborales de los MIR y otros residentes en Ciencias de la Salud "supone un avance relevante" respecto a la actual normativa, que data de 2006, especialmente en jornada, descansos, registro horario y salud laboral.
En él, Sanidad ha introducido "límites claros": un máximo general de cuatro guardias al mes, 17 horas continuadas de trabajo, 45 horas semanales de media y la prohibición de realizar la jornada ordinaria tras una guardia.
También incorpora el derecho a conocer la planificación de la jornada con al menos dos meses antelación y obliga a implantar sistemas de registro horario efectivos.
La asociación aplaude que el nuevo texto haya introducido "garantías importantes" respecto al primer borrador, como exigir el consentimiento expreso del residente para realizar una guardia adicional excepcional, que puede revocarlo en cualquier momento sin que tenga consecuencias negativas en su evaluación, progresión formativa o relación laboral.
Celebra además la incorporación de evaluaciones periódicas de riesgos psicosociales, protocolos específicos ante incidentes graves y una regulación más desarrollada de prevención y salud laboral. "Son avances necesarios para reconocer que la residencia no puede sostenerse sobre el agotamiento físico y emocional de los profesionales en formación", subraya.
En materia retributiva, el proyecto mejora el complemento de grado de formación, pero la AME considera que el incremento "sigue siendo insuficiente" y que deben establecerse unas retribuciones mínimas sin guardias de 30.000 euros brutos anuales para los de primer año (R1), 33.000 para R2, 36.000 para R3, 39.000 para R4 y 42.000 para R5.
Por todo ello, estima que "el texto supone un avance, pero no resuelve por completo la precariedad del residente", por lo que alegará para reforzar las garantías, mejorar las retribuciones y asegurar que "estos derechos se cumplan realmente en todos los hospitales".