La muerte de Carlos Garaikoetxea ha sacudido la escena política vasca, e incluso más allá del mundo político, que lamenta la perdida del lehendakari del Gobierno Vasco entre 1980 y 1985 y uno de los políticos de este país más carismáticos y referenciales. Ha fallecido este lunes a los 87 años a consecuencia de un infarto tras una vida enteramente dedicada a la política que tocó techo con su nombramiento como presidente del Gobierno Vasco durante cinco años con el PNV y, tras romper con la formación jeltzale, fundó Eusko Alkartasuna (EA), un partido de inspiración socialdemócrata que con los años se integró en la actual EH Bildu, junto con Sortu (el partido hegemónico en la coalición), Alternatiba y la propia EA.

Garaikoetxea pertenece a esa estirpe de políticos de una generación en declive, con liderazgos fuertes e integrales. Su muerte marca el adiós a una de las figuras más relevantes en la construcción institucional de Euskadi durante la transición democrática, en un momento muy dificil para Euskadi con un paro desbocado y con un tejido industrial en claro retroceso y sin expectativas.

Garaikoetxea fue el primer lehendakari tras la aprobación del Estatuto de Gernika y está considerado como el arquitecto del autogobierno vasco al poner en marcha el entramado institucional de Euskadi, aunque cinco años después de ser elegido protagonizó una de las fracturas internas más profundas y traumáticas del PNV.

Nacido en Iruñea en 1932, Garaikoetxea procedía de una familia típica navarra, según su propia definición, una familia tradicionalista y religiosa, “de las que evolucionaron del carlismo al nacionalismo”. Se afilió muy joven al PNV, partido que llegó a presidir en 1977, dos años antes de convertirse en presidente del Consejo General Vasco, el embrión de lo que más tarde sería el Gobierno Vasco.

Una vez aprobado el Estatuto de Gernika, en 1979, y tras la celebración en 1980 de las primeras elecciones autonómicas fue designado lehendakari, un cargo que desempeñó hasta 1985. Su mandato se desarrolló en medio de una fuerte inestabilidad marcada principalmente por la violencia de ETA (en la década de los 80 los atentados se sucedían día sí día también) y una profunda crisis económica e industrial.

El lehendakari Garaikoetxea fue el arquitecto del autogobierno vasco con la asunción de nuevas competencias y crear estructuras básicas y modernas desde cero como la Ertzaintza, el servicio de Salud -Osakidetza-, la universidad pública vasca o el sistema educativo y recuperar el primer Concierto Económico posterior a la Constitución. Fue defensor del derecho de autodeterminación y la independencia de Euskadi por medios pacíficos.

1984 fue un año convulso para la familia jeltzale y también para Garaikoetxea. Ese año fue reelegido como lehendakari, pero su segundo mandato apenas duró un año ya que fruto de las desavenencias de fondo fue sustituido por José Antonio Ardanza en 1985 por profundas discrepancias con la dirección del partido jeltzale.

Pugna con Arzalluz

En diciembre de 1984 había puesto su cargo de lehendakari a disposición de la Asamblea del PNV por estar en desacuerdo con las posiciones del partido sobre la Ley de Territorios Históricos. La dimisión le fue aceptada y, además, se vio obligado a abandonar su cargo en la Asamblea Nacional del partido.

El enfrentamiento que Garaikoetxea mantuvo desde la Presidencia vasca con el presidente del PNV Xabier Arzalluz a causa de sus alejadas concepciones sobre el reparto del poder en la Comunidad Autónoma Vasca, provocó una escisión del PNV que sigue hoy en día, con posiciones políticas aún más alejadas que entonces.

Tras la ruptura nacionalista, Garaikoetxea fundó, el 4 de septiembre de 1986, Eusko Alkartasuna, partido con el que logró el acta de diputado en las elecciones autonómicas de noviembre de 1986. Al año siguiente asumió la presidencia del nuevo partido y un año después fue elegido eurodiputado por la Coalición por la Europa de los Pueblos.

El lehendakari, Imanol Pradales, ha lamentado el fallecimiento este lunes de Carlos Garaikoetxea. En un mensaje remitido a los medios, Imanol Pradales lamenta que Carlos Garaikoetxea Urriza, “navarro, euskaldun, abertzale y demócrata nos ha dicho adiós” tras sufrir un infarto. El actual jefe del Ejecutivo vasco describe a Garaikoetxea como “firme defensor de los derechos humanos y de la justicia social”, así como “arquitecto del autogobierno y del bienestar vasco” y “líder en los tiempos más difíciles”, además de “pragmático y soñador, sensato y valiente, carismático y hombre de equipo y, por encima de todo esto, padre y marido”.

“Fue un líder en los tiempos más difíciles, además de pragmático y soñador, sensato y valiente”

Imanol Pradales - Lehendakari

“Gracias por haberle dado lo mejor de tí a tu pueblo. Gracias por haber luchado por su libertad. Fue un honor conocerte y haber aprendido de tí. No te fallaremos”, asegura Pradales para enviar un fuerte abrazo a mujer y tres hijos, así como a todos sus familiares y amigos. “Agur eta ohore, lehendakari! Gugan bego. Goian bego”, finaliza el mensaje.

En junio del pasado año, el actual Gobierno Vasco, liderado por Pradales rindió homenaje a Garaikoetxea, como “figura clave en la construcción institucional del País Vasco”. El expresidente fue reconocido como “el extraordinario arquitecto de Euskadi” por su papel fundamental al frente del primer Gobierno Vasco de la democracia.

El acto reunió a destacadas figuras políticas e institucionales, entre ellos dos de sus sucesores, Juan José Ibarretxe e Iñigo Urkullu, así como representantes de la familia de José Antonio Ardanza.

Euskadi en ruinas

Durante su intervención, Pradales rememoró la primera reunión del Ejecutivo de Garaikoetxea en Ajuria Enea, celebrada hace 45 años, y subrayó su “legado de resiliencia, prosperidad y bienestar”. “Llegó a una Euskadi en ruinas, golpeada por la recesión, el paro y la violencia, y supo diseñar los cimientos de un país mejor”, afirmó el lehendakari.

El actual lehendakari ensalzó el ejemplo del primer Gobierno Vasco de la democracia por poner en marcha las herramientas que han permitido a Euskadi “crecer en prosperidad y bienestar” y agradeció en especial el legado de Garaikoetxea, al que definió como el “extraordinario arquitecto de Euskadi”.

El histórico dirigente también tomó la palabra en aquel acto. “Los desafíos de futuro son grandes, pero mayor es nuestra capacidad para superarlos. Somos una nación valiente y trabajadora. Unidos, desde la colaboración leal y el respeto a la pluralidad, construiremos una Euskadi mejor, más próspera y sostenible”, remarcó. Salvo Vox, todos los partidos vascos glosaron de una u otra manera la figura de Garaikoetxea, también partidos de ámbito catalán.

Despedida

El velatorio tendrá lugar en el Tanatorio San Alberto este martes, en horario de 9.00 a 21.00 horas. El miércoles, a las 17.00 horas, será conducido al Cementerio de Iruñea, en un acto que se celebrará en la intimidad por expreso deseo de la familia. Ese mismo día, a las 19.30 horas, se oficiará el funeral en la parroquia de San Francisco, situada en la calle Baja Navarra, junto a su domicilio. Asimismo, la capilla ardiente quedará instalada en Ajuria Enea el miércoles, en horario de 10.00 a 14.00 horas.