El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha declarado ante la jueza que el apaleamiento de un muñeco que representaba su figura frente a la sede del PSOE en Ferraz durante la Nochevieja de 2023 fue una “apelación directa” a su “muerte” y una “invitación real” para que alguien “se atreviera a pasar de la mera puesta en escena al ataque real” contra él o su familia.

En una declaración por escrito remitida ante la magistrada que investiga los hechos, el líder del PSOE, que está personado como acusación particular, ha censurado la “repugnante agresión y destrucción” de la figura. También ha constatado que en las retransmisiones en directo del momento, a través de redes sociales, abundaban “comentarios violentos, soeces, injuriosos y ofensivos” contra su integridad.

Ha añadido que lo que se convocó como “un acto lúdico y de protesta política”, tomar las uvas frente a la sede del PSOE, “ocultaba una acción perfectamente organizada de violencia política e intimidación”. Ello desembocó, según él, en “una violenta manifestación de odio” con exhibición de símbolos preconstitucionales y amenazas a su persona.