El lehendakari, Imanol Pradales, se ha referido por primera vez a la crisis de las vacunas caducadas. Lo ha hecho para pedir perdón a las personas afectadas, comprometerse con la depuración de responsabilidades que pudieran derivarse de la investigación abierta por la comisión creada al efecto y asegurar que no se volverá a producir una incidencia que ha puesto en evidencia la seguridad en el sistema de trazabilidad de las vacunas en Osakidetza. “La excelencia de nuestro sistema de salud es innegociable”, ha dicho. En un tono autocrítico, Pradales mostró su empatía hacia las familias de los 25 bebés y los cinco adultos que fueron inoculados con sueros de un lote de hexavalente caducado durante la inauguración del hospital MiKS (Gasteiz), visita en la que estuvo acompañado por el consejero de Salud, Alberto Martínez.
“Como aita, me pongo en el lugar de las personas y familias afectadas”, afirmó el lehendakari, para añadir que es consciente de que los padres y madres se han podido sentir “vulnerables”, al no saber “qué podría ocurrir” a sus hijos e hijas. Por eso alabó la forma en la que han reaccionado estas familias. “Habéis tenido una actitud responsable e inmejorable”, dijo. Según declaró, lo ocurrido con las vacunas “jamás debería haber pasado. Por eso pido perdón en nombre de todo el Gobierno Vasco”. Pradales aseguró que va a hacer todo lo que esté en su mano para que “una situación así no vuelva a repetirse” y también “si fuera necesario, para esclarecer responsabilidades”. “Porque la excelencia de nuestro sistema de salud es innegociable”, incidió.
Osakidetza ha acabado de revacunar a los 25 bebés de Errenteria, Iztieta y Ondarreta (Gipuzkoa) y 5 adultos en el Hospital de San Eloy (Bizkaia) que fueron inoculados entre diciembre y enero con sueros fuera de la fecha recomendada por la farmacéutica MSD. Esta semana también se ha comenzado a contactar con las 78 personas que potencialmente podrían haberse visto afectadas tras la administración tres vacunas caducadas denunciadas a finales de la semana pasada por una madre en Basurto y el servicio de farmacia (29 triple vírica y 49 tetravalante) para verificar si necesitan una nueva dosis o solo se trata de un error en el registro y no de caducidad, como ha sucedido en la mayoría de los 253 pacientes inicialmente señalados. Estas 78 personas serán citadas para contrastar las fechas de caducidad que figuran en el sistema de Osakidetza con las que constan en sus cartillas de vacunación para conocer cuántos son los realmente afectados.
Fallos en el sistema
Y es que más que de vacunas de mal estado, parece cada vez más claro que el problema son los errores de registro del sistema de administración de vacunas que comparten las 13 OSI en las que se divide el Servicio Público Vasco de Salud. Aunque inicialmente se habló de que el error se había producido en 12 OSI, posteriormente se redujo el problema a ocho OSI y ahora concentra en una. Según se ha constatado, en algunos casos no se había administrado una dosis caducada, sino que se había copiado el número de lote de una dosis anterior en el sistema. Por ejemplo, en la vacuna hexavalente, que tiene tres dosis, puede aparecer repetido el lote de la primera o de la segunda cuando en realidad la dosis administrada era de otro lote no caducado. Por eso se ha pedido a las familias que lleven al ambulatorio la cartilla vacunal para comprobar la etiqueta y la fecha real.
Cabe recordar que en ningún caso recibir una dosis caducada implica un riesgo para la salud ni provoca efectos secundarios adicionales. El riesgo es exclusivamente la posible pérdida de eficacia del suero, lo que deja a la persona desprotegida frente a las enfermedades que debería prevenir. Por este motivo, el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi (CAVE) ha optado por revacunar a las personas en contra del criterio de la autoridad reguladora, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). En su informe del 28 de enero, la AEMPS exponía que las vacunas administradas en noviembre, que Osakidetza consideraba caducadas, no lo eran debido a un posible error de etiquetaje, y que por tanto eran igual de válidas que el resto. Lo que recomendaban era revisar las vacunas inoculadas en diciembre y enero y, en ese caso, revacunar.
Mejoras introducidas
Desde que el pasado 15 de enero una enfermera de Errenteria sacase a la luz que se estaba vacunando con dosis caducadas, Osakidetza ha impulsado mejoras en el sistema informático de registro y se trabaja en implantar sistemas de lectura de códigos de barras o QR para evitar estos errores en las OSI. Este es uno de los puntos que está analizando el Comité de Investigación y Trazabilidad de Vacunas creado la semana pasada para esclarecer las causas de esta crisis. Al final de las pesquisas, el órgano encabezado el subdirector de calidad de Osakidetza, David Cantero, propondrá las medidas correctoras para incrementar la seguridad del paciente y reforzar los controles del sistema de vacunas. La fiscalía también investiga el caso tras la denuncia interpuesta por el Defensor del Paciente contra Osakidetza por “negligencia”.
Por otro lado, se están revisando todos los lotes de vacunas que se han inoculado en 2025, unas 168.000 dosis, para descartar que se haya vacunado alguna otra dosis que pudiera estar caducada. Este trabajo finalizará esta semana. En función de las conclusiones, se adoptará las medidas oportunas. La directora general de Osakidetza, Lore Bilbao, en línea con el lehendakari, no descarta que puedan depurarse responsabilidades en el Departamento, en función de las conclusiones que extraiga el comité de investigación que preve entregar su informe este mismo mes.
En el plano político, las críticas de la oposición siguen arreciendo ahora que se abre el periodo de sesiones en el Parlamento Vasco tras el largo parón navideño. La parlamentaria de EH Bildu, Nerea Kortajarena, exigió ayer “investigar hasta el final” y no intentar “cerrar el episodio” como “una cosa puntual” porque sobre este asunto el Departamento de Salud “debe dar muchas explicaciones porque es una cuestión muy grave que deja en evidencia los problemas estructurales”. l